En tiempos en los que dando las pautas más o menos correctas la IA puede componer y entonar una canción y hasta convertirla en el 'hit' del momento, puede llamar la atención que no siempre la tecnología que ahora es capaz de hacer cantar incluso al que no afina estuvo -ni está- detrás de la música. Que hubo y hay quien es capaz de hacer sonar, y bien, lo más insospechado. Hacer de la necesidad, virtud y sacar partido a la carencia medios a base de imaginación y maña. Utensilios del día a día que más allá de para freír un huevo, machacar unos ajos o cocer las lentejas servían para amenizar las veladas. Sí, sartenes, morteros o caleros que a lo largo de la historia se han empleado para el acompañamiento rítmico de la voz . Esa botella de anís ya vacía que hacer sonar con maestría con una cuchara, esos platos de un tintineo especial... Son parte de los más de doscientos instrumentos tradicionales y utensilios de la vida cotidiana que pueden verse hasta el domingo, 6 de julio, en la exposición 'Instrumentos de la Tradición Musical' inaugurada este jueves en las instalaciones de la Alhóndiga de Segovia capital. Y en esa variedad, también acordeones, zanfonas, rabales, panderos, guitarras, laúdes, bandurrias, todo tipo de flautas y dulzainas y hasta un pequeño organillo del más típico sonido tradicional, además de fotografías con las que reflejar «las vivencias y el alma de las personas que tocaron estos instrumentos en los pueblos », según ha destacado la directora de Folk Segovia, Cristina Ortiz. Una muestra «que nos acerca un poco más al mundo del folklore , a nuestra esencia y a lo más profundo de nuestras raíces», según ha señalado el alcalde de la ciudad, José Mazarías en la inauguración, en la que no ha faltado el sonido de alguno de esos instrumentos tradicionales. Un montaje de la mano del dulzainero palentino y propietario de la colección Juan Cruz Silva . Abre sus puertas coincidiendo con Fokl Segovia, el veterano festival que vuelve a convertir a la ciudad del Acueducto de la música raíz con conciertos, pasacalles, talleres... de la mano de grupos Mocoilas, la parranada de los Apañaos, la Colmena o Mayalde.