El secretario de Organización del Partido Socialista de Castilla y León, Daniel de la Rosa, llamó este miércoles concentrar el voto de la izquierda en su partido y insinuó que «lo contrario es tirarlo a la basura» , en referencia a otras formaciones progresistas que, desde su punto de vista, «no tienen ninguna posibilidad de sacar representación», especialmente, incidió, en la provincia de Salamanca, donde se reunió con la Ejecutiva Provincial para perfilar las candidaturas de cara a la próxima campaña de autonómicas. En este sentido, De la Rosa dejó clara su apuesta por «municipalizar» este proceso con el objetivo, de este modo, de huir del «ruido» generado en clave nacional, a causa de los presuntos casos de corrupción que afectan a ex altos cargos de la Ejecutiva Federal, a los que se refirió como «circunstancias» que «están afectando» . La estrategia, por tanto, es llevar a cabo una campaña «de proximidad, como nunca», informa Ical. Para De la Rosa, «no hay duda de que la gente no quiere que gane las elecciones Mañueco», pero ese sentir «hay que demostrarlo en las urnas» y para ello también «persuadir y seducir a aque l votante de centro, desligado de siglas», pero también fue más allá y pidió «una oportunidad» a lo que llamó «el votante del PP desencantado», informa Ical. «Después de 40 años no pasa nada por meter aire fresco. Es bueno. Queremos demostrarles que el cambio de Gobierno puede producir transformaciones muy productivas en esta tierra que lleva tanto tiempo aletargada», insistió, antes de definir que el objetivo, en Salamanca, es conservar el tercer procurador y «competir el cuarto para dificultar el quinto el PP». «Para eso tenemos que estar por encima del 30 por ciento», reconoció. Por otra parte, se refirió a la crisis interna que vive su formación a nivel nacional a raíz de las investigaciones por corrupción a quien fuera el número 2 del partido, Santos Cerdán, y aseguró haber estado en «shock» por los informes de la UCO que se han conocido. Pese a todo, en este sentido, pidió «cabeza alta» a los socialistas, defendiendo la «trayectoria intachable» de la inmensa mayoría de cargos del PSOE.