La metáfora de las carpetas cerradas que empleó el alcalde de Córdoba, José María Bellido , para hablar de los proyectos que se habían eternizado y que ya están ejecutados , puede servir para hablar del Museo Arqueológico de Córdoba, aunque no sea un proyecto municipal ni tenga nada que ver el Consistorio. La carpeta está abierta desde finales de los años 90. En los últimos años del siglo XX, el Ministerio de Cultura , entonces en manos del PP, anunciaba el proyecto para construir una ampliación y rehabilitar el edificio de la sede antigua, que ya entonces presentaba considerables problemas de conservación. Tantos, que en febrero de 2003 estuvo cerrado durante unos meses por problemas que podían poner en peligro a los visitantes . Antes, en el año 2001, habían empezado las obras para la construcción del edificio de la ampliación, que tuvieron un retraso considerable por un motivo concreto: la dificultad para acceder al lugar. La plaza de Jerónimo Páez está rodeada por calles estrechas, que no permiten la llegada de grandes camiones con la maquinaria actual, que habría facilitado muchos los trabajos, pero que obligaba a un ritmo mucho más lento. Los trabajos no pudieron estar concluidos hasta 2010, y a finales de enero de 2011 por fin se pudo inaugurar el edificio de la ampliación, que integraba una buena parte de los restos del teatro romano . A partir de entonces se cerró el palacio de Jerónimo Páez y la colección quedó encajada en un espacio mucho menor de una forma que tenía que ser provisional, pero que todavía no ha terminado. Allí se podían hacer pequeñas exposiciones temporales y hasta se recibió en otoño de 2024 a dos de las obras más importantes sumadas en las últimas décadas: los efebos de Pedro Abad . Había mediado una crisis económica y muchos cambios de horizonte y el proyecto no siempre fue una prioridad en los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno tenía que dar pasos para la reconstrucción del edificio antiguo que sólo llegaban a cuentagotas: en 2020 comenzó la limpieza de la portada plateresca , que terminó al año siguiente, y poco después se inició la licitación para el proyecto de reconstrucción del edificio al completo, que se pudo conocer a través del proyecto básico. Los plazos que dio el Ejecutivo de Pedro Sánchez fueron bastante optimistas, pero la falta de un horizonte claro para que se lleve a cabo, unido a la dificultad de la obra, hacen pensar que la carpeta puede permanecer abierta hasta finales de esta década. Habría sumado casi treinta años .