La Empresa Municipal de Transporte (EMT) alcanzó durante el pasado mes de junio su récord histórico de usuarios. Más 47,5 millones de personas han hecho uso de al menos uno de los 2.000 autobuses que circulan por la ciudad. La realidad es que, mes tras mes, la EMT logra trepar su propio pico. La veintena de obras que en los últimos meses han trufado la ciudad y las de las líneas 5 y 11 de Metro podrían tener algo que ver, al igual que la creciente población de la capital, que ya superó los 3,5 millones de habitantes en enero de este año. La EMT no sólo vive un momento de expansión, sino que lleva años pasando por un proceso dirigido hacia la sostenibilidad. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado los nuevos autobuses cero emisiones, que son ya 450, es decir, un 20% del total. A día de hoy, Madrid cuenta con 45 líneas en las que sólo circulan vehículos eléctricos (22, 87, 108 y 121, las más recientes en incorporarlos), mientras que hace dos años esto tan solo ocurría en 15. El empeño del Gobierno municipal en tener un transporte que no dañe el medioambiente se ve reflejado en el gasto de más 250 millones de euros que ha dedicado a la sostenibilidad de sus autobuses : «Un esfuerzo presupuestario sin precedentes», según lo ha calificado Almeida. Desde que en 2022 los autocares de gasóleo dejaran de circular por la ciudad y la flota de autocares pasara a ser 100% limpia («la única capital de Europa» que lo ha conseguido, según el alcalde), la EMT se ha centrado en dar un paso más y agrandar el porcentaje de sus vehículos que no contaminan. Los vehículos incorporados más recientemente funcionan mediante hidrógeno y se recargan con pilas del mismo elemento. Para llevar a cabo esta novedad, los centros operacionales de la empresa municipal, como el de Carabanchel, han tenido que pasar por un proceso de innovación, que finalmente ha permitido que las baterías se recarguen sin intervención de los operarios y sin que los conductores tengan que esperar. «La EMT ha hecho de la electrificación una senda de identidad», explica el alcalde de Madrid. Esta modernización hacia la sostenibilidad de la flota de la EMT también ha reducido la antigüedad de los vehículos. En 2023, la media estaba en siete años por autobús, mientras que ahora se sitúa en cuatro y medio. En su visita a la cochera de la EMT en Carabanchel, el alcalde ha aprovechado para romper una lanza en favor del servicio municipal de bicicletas, Bicimad. Esta prestación, que dejó de ser gratuita a principios de febrero del año pasado, también ha llegado a su pico de usuarios. 1.300 personas hicieron uso de estas bicicletas durante el mes pasado. «Algunos decían que los récords de Bicimad se debían a la gratuidad, pero, aunque ya no lo sea, sigue batiendo récords», comentó Almeida.