La selección española ha recalado en las Rías Bajas con el objetivo de acercar su pase a los Juegos Olímpicos de París. Una victoria mañana ante Italia aseguraría su presencia en la fase final de la Liga de Naciones, de la que salen los dos billetes para la cita olímpica. Sin embargo, Montse Tomé no quiere pensar más allá del partido ante las transalpinas. Para la cita de mañana (21.30 horas) en el estadio de Pasarón, la seleccionadora podrá contar con todas las futbolistas citadas , recuperadas del todo Irene Paredes y Mariona Caldentey. «Sabíamos que venía en la situación que venía, pero ha podido entrenarse los dos últimos días y hoy completará la sesión con el grupo», ha asegurado Tomé sobre la central del Barcelona. Laia Codina vivirá mañana una previa muy particular. En vez de pasearse por Pontevedra junto al resto de sus compañeras, deberá acudir al juzgado para declarar por el caso Rubiales. «No es el escenario idóneo, pero ella está tranquila. Desde la RFEF vamos a ayudarla y a estar con ella», ha declarado Tomé. Noticia Relacionada estandar No Jennifer Hermoso declarará en el caso Rubiales el martes 28 de noviembre Isabel Vega El juez pone fecha a la comparecencia de la jugadora, que no había dado su versión desde que denunció en Fiscalía Respecto a la selección italiana, quien vendió cara su derrota en el encuentro de ida, la asturiana espera un partido de «máximo nivel». Las campeonas del mundo tendrán un ojo puesto en el partido entre Suecia y Suiza, que puede certificar su pase a semifinales independientemente de su resultado. Sin embargo, Tomé ha mantenido que su atención se focaliza en su partido: «Nos centramos en nosotras». La llegada de Markel Zubizarreta como nuevo director deportivo de la selección española femenina ha sido valorada por la seleccionadora «muy positivamente». Además, se ha mostrado ambiciosa en su afán por mejorar a pesar de los buenos resultados que está obteniendo. «Siempre queremos más. Después del 7-1 a Suiza, había muchas cosas que mejorar. Las jugadoras tienen la ambición, el talento y las ganas de aprender», ha sentenciado. El partido de mañana será muy especial para Tere Abelleira. La jugadora, originaria de Pontevedra, regresa a su casa para lucir la estrella de campeona del mundo frente a su público. Todo ello con la vitola de jugadora imprescindible. «Será un día inolvidable», ha afirmado la centrocampista del Real Madrid. «A la Tere de siete años, le diría que disfrute del camino, que esos sueños que parecen muy lejanos, se cumplen», ha reconocido. La joven gallega pisará por primera vez el césped del Pasarón, un lugar en el que estuvo en 2012 junto a su hermana como espectadora de la selección campeona del mundo y de Europa. Sin embargo, esta vez será ella quien presuma de estrella. Sobre la posibilidad de que el estadio pontevedrés cambiase de nombre por el suyo, del mismo modo que ocurrió en Santiago de Compostela con Vero Boquete, ha mantenido que sería «ilusionante». «Si se tiene que dar se dará», ha concluido Tere con una sonrisa imborrable en su rostro.