La jefa de prensa de la selección femenina, Patricia Pérez, ha comunicado por escrito al Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional que no va a ejercer acción penal por coacciones en el contexto de la causa que se sigue contra Luis Rubiales por agresión sexual y presuntas presiones a la jugadora Jennifer Hermoso. Según informaron en fuentes jurídicas, Pérez, a quien el juez emplazó hace unos días para ofrecerle entrar en la causa como acusación y víctima dado que habían aflorado conductas sobre ella que podrían ser constitutivas de delito, ha declinado esta posibilidad. Su estatus en la investigación, es el de testigo. En concreto, tal y como informó este diario, el juez Francisco De Jorge, en sintonía con la Fiscalía, ofreció a Pérez personarse porque a lo largo de las comparecencias de testigos e imputados sobre presuntas coacciones de Rubiales y su entorno sobre Jennifer Hermoso, se pusieron sobre la mesa indicios de que ella también las sufrió después de la final del Mundial que se celebró en Sidney. Noticia Relacionada estandar No El juez pospone la declaración de Jenni Hermoso al 2 de enero Isabel Vega La Audiencia Nacional rechaza incorporar los vídeos del vestuario como pedía Rubiales Ella fue la persona que por instrucciones de un superior hizo bajar a Hermoso del autobús en el que el equipo salía del estadio para mostrarle un comunicado que recogía palabras que ella no había pronunciado. A la vuelta a España, fue sometida a un interrogatorio que se prolongó cerca de tres horas en una reunión en el despacho de Rubiales a la que asistía también él. El encuentro fue orquestado por el departamento de Integridad de la Real Federación Española de Fútbol de cara a elaborar un informe sobre lo ocurrido en Australia que al final, exoneraba de cualquier responsabilidad por conducta impropia a Rubiales. Pese a lo extenso de sus respuestas, sólo se incorporaron unas líneas de su perspectiva a aquel dictamen, conforme declaró después ante la sección de Cumplimiento, al que daría cuenta de lo sucedido y que abrió un expediente interno. Dos comparecencias en el calendario Como testigo, el jefe de Cumplimiento incidió en que se habían cometido sobre ella toda una batería de irregularidades, lo que sumado al hecho de que varios de los testigos convocados habían asistido o pasado por aquel despacho durante la reunión, dando cuenta de la tensión en el ambiente y de la afluencia de personas con ascendencia sobre Pérez, llevó al juez a preguntarle si quería denunciar coacciones. De haber respondido afirmativamente, la causa podría haber estado abocada a practicar otra batería de diligencias y citaciones para esclarecer sus circunstancias particulares y tratar de depurar las posibles responsabilidades. La negativa allana el camino por contra hacia el fin de la instrucción, con sólo dos comparecencias ya en el calendario: la de la jugadora Laia Codina, que acude como testigo este viernes por videoconferencia desde Pontevedra, donde está con la selección; y la más relevante, la de Jennifer Hermoso, programada para el 2 de enero.