El pasado 8 de julio, Tamara Falcó e Íñigo Onieva sellaron su amor con una espectacular boda , celebrada en El Rincón, a la que asistieron hasta 400 invitados. No obstante, la marquesa de Griñón sintió la ausencia de su hermano Enrique Iglesias , quien no pudo acudir ya que se encontraba inmerso en su gira musical por Europa. El hecho de que no decidiera desplazarse a España para presenciar la unión matrimonial , no terminó de gustarle a la hija de Isabel Preysler , quien deslizó a la revista '¡Hola!' que «cada uno de nosotros tenemos nuestras heridas, nuestras situaciones». También que al cantante «no le gustan los encuentros sociales». Con estas palabras, dejó entrever que su relación no estaría atravesando su mejor momento. Aunque un día antes de darse el 'sí, quiero' , Julio José Iglesias ya explicó, en 'Y ahora Sonsoles', que a su hermano no le gustaban las bodas. No obstante, esto parece no haber servido a la marquesa de Griñón ya que le buscó alternativas para que pudiera estar junto a ella en ese día tan especial: acudir solamente a la ceremonia religiosa y no tener que cruzarse con la multitud de invitados. OTRAS NOTICIAS Último parte médico de Sergio Rico: su mujer Alba Silva revela cómo se encuentra Aarón Espí Melanie Griffith sustituye su mítico tatuaje en honor a su amor por Antonio Banderas José Luis Gil Consciente del posible malestar de Tamara, el cantante ha querido acercar posturas con ella. Paloma Barrientos ha revelado en 'El programa de Ana Rosa' que se ha puesto en contacto con la marquesa de Griñón para saber si había podido hablar con el intérprete de 'Bailando'. «Pues bien, no han tenido una charla, sino que han sido varias», ha señalado. Además, ha podido saber que después de confirmar que no acudiría al enlace, «le envió un centro de flores precioso y después le llamó en dos ocasiones antes de la boda». También es conocedora del contenido de la conversación. Según apunta Barrientos, Enrique «la llamó para decirle que fuera muy feliz, que ella conocía cómo era y que no iba a estar». Con estas palabras, el artista lo que deja patente es que no tiene ningún problema, en particular, con la familia ni con los novios, sino que no le gustan las bodas. Un ejemplo de ello es que tampoco acudió a la de Julio José ni a la de Ana Boyer . La periodista asegura que la relación entre Falcó e Iglesias no es mala y que «todo se arregla y para Tamara todo es el perdón».