El Gremio de Librerías de Sevilla y provincia anunció la noticia a través de las redes sociales se que tres librerías hispalenses cerraban para siempre . Dos de ellas, históricas porque son Panella y Yerma. La primera tenía 45 años de vida en pleno corazón de los Remedios. La segunda, al lado de Viapol y muy cerca de las facultades de Económicas, Derecho y Turismo. La tercera era más joven pero se situaba en la Puerta Osario desde hacía seis años como era la Isla de Papel. Estos lugares han sido durante años espacios de cultura al que han acudido los lectores, profesores, estudiantes, familias, mayores y pequeños a descubrir aventuras a través de las novelas o a reflexionar sobre la sociedad con los ensayos de los autores que se podían encontrar en sus estanterías. En el comunicado emitido por la entidad que representa a los libreros, se apunta que «no se entiende que al libro se le reconozca como un bien básico y de primera necesidad; no se entiende que las propias Administraciones Públicas no cumplan con su propia obligación de fomentar la lectura». También, el gremio señalaba que «no se entiende que, desde la infancia, debemos educar en la lectura; no se entiende que las subvenciones no lleguen en tiempo y forma; no se entiende que se premie el intrusismo laboral ; no se entiende que los sindicatos mayoritarios crean que las librerías se estén enriqueciendo», entre otras reivindicaciones que se explicaron en una nota emitida el pasado sábado. Apoyo a los libreros Además, se apoyaba a los libreros que habían continuado con la labor de los anteriores por ejemplo en el caso de Yerma o la familia que se ha encargado de Panella durante varias décadas. El gremio espera que «no dais un paso atrás, que el cierre es, en sí, una crisis, una transformación, una mejora» , en una época en la que el sector está viviendo, al igual que otros,una sucesión de cambios que se están llevando por delante establecimientos emblemáticos. Los casos de Panella, Yerma y la Isla de Papel han sido cierres pero ha habido otros como la antigua Reguera en la calle Almirante Apodaca, que sí ha podido continuar abriendo. Tras la jubilación de Julio Reguera, la Botica de Lectores se ha hecho cargo de este espacio singular en la collación de Santa Catalina. Noticia Relacionada Qué plan estandar No Las cinco librerías más originales de Sevilla Pepe Trashorras Descubre algunas de las tiendas de libros con más personalidad y encanto de la capital hispalense Las sucesivas crisis siguen llevándose por delante librerías donde por cuestiones económicas o porque no hay relevo ante una jubilación, provocan que se cierren estos espacios como han sido Panella, Yerma y la Isla de Papel, unos lugares llenos de enseñanza y alejados del mundanal ruido.