Un juez absuelve a una mujer de 31 años que había sido detenida por supuestamente lanzar un contenedor de basura a la Policía Nacional y golpear y dañar dos vehículos , uno de ellos el propio coche patrulla, mientras se encontraba en estado de embriaguez. Sin embargo, al no quedar demostrado que fuera ella la que produjo estos daños y al no cumplirse los elementos del tipo penal de atentado a la autoridad, se procedió a archivar la causa y posteriormente absolverla de delitos. La detenida indicó que fue empujada «desconsideradamente» por los policías, que la acusaron de portar drogas y negó haberles agredido o lanzado objetos. Para el despacho encargado de su defensa, Ospina Abogados, la acusada «no estaba con sus capacidades normales, ya no solo para ser consciente de los hechos, sino tan siquiera para recordarlos con claridad». Noticia Relacionada estandar No El Supremo confirma diez años de cárcel a un hombre que mató a otro al mediar en una discusión por una partida de cartas D. V. El condenado asestó a la víctima un fuerte golpe en la sien derecha que desencadenó en el fallecimiento por hemorragia Los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado 9 de enero, cuando la Policía Nacional recibió una llamada del trabajador de un bar situado en el distrito de Retiro avisando de que una mujer se encontraba causando problemas en el local, molestando a otros clientes, llegando incluso a golpear a uno en la mano con un reloj causándole un corte leve en la mano. Al hablar los agentes de policía con la joven, esta se alteró aún más. La situación resultó en gritos, manotazos a los policías y al aire a la vez que intentaba desnudarse y que, finalmente, llevó a la mujer de origen colombiano a lanzar un cubo de basura a uno de los policías , produciendo arañazos en uno de los coches que se encontraban en la calle. Estos hechos obligaron a los efectivos detener a la mujer, que no rebajó el nivel de agresividad y continuó forcejeando, dando patadas, fracturando los asientos del vehículo y calificando de «racistas» a los policías, a los que gritó: «Si estuvierais en Colombia ya os habrían dado un tiro en la cabeza». Estado de embriaguez absoluto Tras solicitar la detenida la presencia de su letrado, la joven niega que la acusación sea cierta, y que al llegar la policía se equivocaron en la identificación de la persona que causaba el desorden dentro del bar, quien, según ella, se marchó tras ser llamados los agentes por el propietario del local. La acusada además señaló que los agentes la empujaron «desconsideradamente», entre insinuaciones de la mujer portaba droga, negando agredirles o lanzarles objetos a los mismos. La defensa enfatiza que su representada se encontraba «en un estado de embriaguez absoluto «que le impedía ser consciente de sus actos, tal y como afirman también tanto el dueño del bar como los propios agentes en sus declaraciones, quienes preguntados por el abogado defensor respondieron que la mujer »balbuceaba, se caía, y era incoherente». Tras la declaración de la fase de instrucción quedó demostrado que no se cumplían los elementos del tipo penal de atentado a la autoridad, decretándose el archivo y sobreseimiento de la causa, aunque transformándose las diligencias previas en un juicio rápido por el delito de daños cometido. Así, finalmente, Juzgado de Instrucción nº34 de Madrid en el juicio por delito de daños, dictó la absolución de la acusada al no quedar demostrado que los daños en el vehículo policial fuesen ocasionados por la detenida.