EH Bildu ha resultado ganador de las elecciones en Vitoria. Al 98% escrutado consigue el 22,76% de los apoyos y se sitúa como primera fuerza política. Se traduce en 7 concejales en el salón de pleno, uno más de los que obtuvo en los comicios de 2019. La otra cara de la moneda es el PNV, que pierde un edil y quedan relegados a cuarta fuerza política. Se dejan hasta cuatro puntos respecto a los resultados obtenidos hace cuatro años, seis concejales. El partido jeltzale había apostado por Beatriz Artolazabal, consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Justicia del Gobierno de Urkullu para el consistorio vitoriano, pero su estrategia no parece haber dado los resultados esperados. El PSE se sitúa como segunda fuerza política e iguala la representación que ya tenía en el Ayuntamiento, con seis concejales. Otra de las sorpresas de la noche llega de la mano del PP, que al igual que los socialistas, consiguen dar el sorpaso al PNV. Los populares vascos han sido tercera fuerza política en la capital alavesa y superan a los peneuvistas en más de 300 votos. Obtienen, también seis representantes. No será sencillo armar un pacto de gobierno en la capital alavesa. Se produce prácticamente un cuádruple empate en el Ayuntamiento de Vitoria, lo que implica que la alcaldía tendrá que decidirse en pactos posteriores. El PNV tiene muy complicado reeditar el mandato, y puede que tengan que pactar con el PSE para dejar el consistorio en manos de los socialistas vascos. De no ser así, EH Bildu , como candidatura más votada, se haría con el bastón de mando.