En el marco del seminario internacional de primavera de la Barcelona Economics Network, centrado en la ciberseguridad en la ciencia y en las actividades económicas, el presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (Racef), Jaime Gil Aluja , ha presentado el ensayo de un algoritmo decisional de ciberseguridad para optimizar las gestiones en las fuentes y custodia de la energía, las redes de distribución y la recepción y utilización de la energía. Como los anteriores algoritmos propuestos por Gil Aluja desde el humanismo económico de la escuela de Barcelona para la gestión y asignación de los menores no acompañados «menas» a familias de acogida, para la mejora del diagnóstico del Parkinson junto al neurólogo y profesor de la Universidad de Tel Aviv, Jean Askenazy u otro para aumentar la detección del Alzheimer, la nueva herramienta «es adaptable a los diferentes escenarios en los que se desea utilizar». El algoritmo para combatir la ciberdelincuencia en el ámbito de la gestión energética tiene su génesis en la teoría de los efectos olvidados, de Kaufmann y el propio Gil Aluja. En sus procedimientos de cálculo se busca dar solución a lo que se ha dado en llamar «olvidos», para identificar todos los aspectos de un sistema complejo «que la mente humana no suele abarcar por su elevado número de incidencias y, muchas veces por encontrarse en recónditos lugares de la memoria». El presidente de la RACEF añade que «con los mecanismos establecidos para la elaboración del algoritmo se recuperan todas, absolutamente todas, las relaciones de incidencia» frente a la ciberdelincuencia, merced al principio de simultaneidad gradual y la incorporación de los conceptos de grado o nivel y playa de entropía. Este seminario de la Racef se fraguó el pasado marzo a raíz del II Acto Nacional de Castilla-León con la sesión celebrada en el Instituto Nacional de Ciberseguridad para potenciar la colaboración entre las dos instituciones, científica y técnica, para atajar la lacra de la ciberdelincuencia. Petre Roman, ex primer ministro de Rumanía y miembro de la Barcelona Economics Network , ha recordado en su ponencia presentada en Barcelona que «somos un sistema complejo y, por lo tanto, extremadamente sensible a las perturbaciones, incluso las que parecen insignificantes». En el caso de la inteligencia artificial, Roman señala que «algunos investigadores están descuidando sus responsabilidades y traicionan la ética» y aconseja, como dijo Artistóteles, que «lo mejor que puedes esperar es evitar lo peor». El ex primer ministro rumano también ha citado a Alan Turing, que en 1950 ya dijo que hay que ser conscientes de que las máquinas pueden tomar el control, al advertir que «la opinión de que las máquinas no pueden provocar sorpresas es debida a un error de pensamiento». En este sentido, Roman abogó por una primera regulación para evitar la opacidad de las operaciones internas de la inteligencia artificial y «obligar a identificar lo que es producto de la inteligencia artificial». Por su parte, el ex juez del Tribunal Supremo y miembro de número de la RACEF, Enrique Lecumberri, alerta que el 86% de los líderes empresariales y el 93% de expertos «esperan inestabilidad geopolítica que en el espacio de dos años puede producir un evento de ciberseguridad catastrófico, tanto económico como para la humanidad». Lecumberri subraya así que la ciberseguridad está en el puesto ocho de los mayores riesgos a los que se enfrentan las sociedades actuales, tras el cambio climático, los desastres naturales o las migraciones a gran escala, entre otros. Apunta el académico «la falta de competencia y profesionalidad de los empleados que trabajan con ordenadores» como una de las brechas en la ciberseguridad y ha recordado que existe una demanda de 3,4 millones de profesionales capacitados en esta materia en el mundo empresarial. El ex juez ha señalado que hace cinco años los ciberdelitos perpetrados en España ascendieron a unos 117.000 y el año pasado fueron más de 305.000, de los que solo 46.000 fueron esclarecidos. Noticia Relacionada estandar No La Racef defiende en Serbia «anticiparse» a la inteligencia artificial para «evitar tener que reparar los daños» Juan Carlos Valero Una delegación española, encabezada por Jaime Gil Aluja, presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras del Instituto de España, suscribe un acuerdo de colaboración con la Universidad de Kragujevac La catedrática de Economía de la Universidad de Barcelona, Ana María Gíl Lafuente, ha presentado un estudio bibliométrico de análisis de las publicaciones científicas sobre ciberseguridad, donde se resaltan las investigaciones que se realizan en todo el mundo. También han intervenido en el seminario el ex ministro del gobierno de Moldavia, Corneliu Gutu, los académicos correspondientes para Rumanía, Azerbaiyán y Polonia, Valeriu Ioan-Franc, Korkmaz Imanov, y Janusz Kacprzyk, respectivamente. En la última jornada, Félix Barrio, director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad ha hablado sobre el nuevo marco regulador en la Unión Europea y también han intervenido Domenico Marino, profesor de la Universidad de Reggio Calabria; Dobrica Milovanovic, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Kragujevac (Serbia) y los académicos de número de la real corporación Enrique López, José Daniel Barquero y Mario Ager.