Las reseñas que los usuarios dejan en Google para valorar un restaurante, muchas veces, esconden historias rocambolescas. El perfil en redes del influencer valenciano Jesús Soriano, 'Soy camarero' , se ha hecho eco de un «drama» familiar con consecuencias insospechadas que tuvo final feliz gracias al amor de una abuela que salió al rescate de sus nietos. La «lamentable» experiencia que tuvo que vivir un cliente por culpa de un restaurante «asturiano», sin ni siquiera pisar el establecimiento, empezó con una llamada -realizada un sábado- que lo cambió todo. El objetivo era encargar el popular cachopo , un plato típico que consiste en dos filetes de ternera empanados y rellenos de jamón y queso. «Me dijeron que no había», relata la persona afectada, sin sospechar la que se le venía encima. «Se quedaron mis hijos llorando, sin ganas de comer y gritando que querían morir », asevera en su denuncia pública. Sin comer estuvieron los niños «desde el domingo». MÁS INFORMACIÓN noticia No El insulto de un camarero a una clienta en el ticket de un restaurante de Valencia Pero como en toda buena historia, hay villanos y héroes. « Tuvo que venir mi madre (desde Asturias) a hacerlo -el cachopo- por su cuenta para que comieran», prosigue la narración. «Nunca más», zanja la 'víctima', otorgándole la valoración más baja -una estrella- al local. Los seguidores de 'Soy camarero' no han tardado en hacer chanza del «drama» de esta familia, desde quienes advierten a Netflix de que hay material para un buen guion, hasta quienes 'se preocupan' por el trauma que dejará esta experiencia en los hijos del cliente.