Todo indica que Grecia irá nuevamente a las urnas el próximo 25 de junio. Aunque la derecha de Kyriakos Mitsotakis ha conseguido una victoria que ninguna empresa demoscópica fue capaz de prever, el resultado no le concede la mayoría absoluta que el líder derechista considera necesaria para gobernar de manera «autosuficiente». El sistema electoral griego permite que en esta segunda vuelta se aplique el mecanismo que le otorga un plus de cincuenta escaños adicionales al ganador, lo cual le aseguraría una amplia mayoría a la derecha. Aunque Mitsotakis exhibe una buena gestión económica, avalada por Bruselas, el Gobierno se ha visto afectado por una serie de escándalos que supuestamente debían pasarle factura. No ha sido así y el gran derrotado ha sido la izquierda de Syriza, liderada por el exgobernante Alexis Tsipras. En cambio, los comunistas y los socialdemócratas del Pasok han recibido una de las mejores votaciones de los últimos años.