Acerinox está abierto a cualquier operación que sea interesante para sus accionistas, sobre todo en Europa y en EE.UU., ha afirmado hoy su presidente, Carlos Ortega, en un encuentro con la prensa previo a la junta de accionistas que celebra el martes. «Estamos mirando todas las oportunidades, mirando todo lo que hay, siempre que se genere valor para el accionista», añadió Ortega, que recordó que el año pasado ya hubo un intento de opa hostil por parte de la neerlandesa Aperam, controlada por la familia Mittal, aunque finalmente no fructificó debido a que se consideró bajo el precio de la oferta. Y afirmó que «somos una perita en dulce, un chollo para cualquiera» por su baja cotización. Noticia Relacionada estandar No El Bernabéu muda su piel y ya cubre de plata el viejo hormigón Cris de Quiroga En el derbi del fin de semana el estadio recuperó aforo: 70.985 espectadores gracias a las nuevas escaleras y accesos A este respecto, no descartó ningún tipo de negocio para salir de compras, ya sea en acero inoxidable, donde el grupo es líder, o en productos de valor añadido, sector en el que Acerinox dio un salto de gigante con la reciente adquisición de la alemana VDM Metals. «Sí nos gustaría algo parecido a VDM, pero no lo hay. Con ella entramos por la puerta grande en ese negocio y tenemos que buscar piezas que encajen bien. No es tan sencillo, pero estamos buscando», añadió al respecto el consejero delegado de la compañía, Bernardo Velázquez. Carlos Ortega se quejó de que la compañía está infravalorada en la Bolsa. «El precio de la acción no refleja el valor de la compañía. O no nos sabemos explicar o los inversores no se creen los datos. Es una anomalía del mercado». Con un ratio de deuda/Ebitda por debajo del listón marcado de 1,2 veces, Acerinox se ve así con la suficiente robustez financiera para abordar una adquisición si se presentara la oportunidad, o para, de no ser así, proseguir mejorando la retribución a sus accionistas, después de haber elevado el dividendo este año en un 20% -desde los 0,5 euros a los 0,6 euros por acción- a través de planes de recompra de acciones siempre que lo permitan las condiciones de mercado. Velázquez dijo que el valor de la compañía debería ser ocho veces el Ebitda medio de 450 millones de euros, es decir, casi 4.000 millones de euros. El 'listing' en EE.UU. es muy complicado Lo que sí descartó Ortega fue tanto el salto del grupo para cotizar en Estados Unidos como una posible operación corporativa sobre Acerinox por parte de alguna empresa del sector en el país. «Veo complicado que nos compre alguien de allí, no tienen tamaño suficiente para comprar al líder», dijo. Respecto a un posible 'listing' en Estados Unidos u otro mercado como el de Holanda, siguiendo por ejemplo los pasos de Ferrovial, con el que buscar dar mayor visibilidad al valor de la compañía, Ortega reconoció que es algo «muy complicado». «No vemos que la solución sea hacer un 'listing' en Estados Unidos para que el inversor americano entre en Acerinox». Velázquez añadió que "cambiar de sede no modificaría la situación fiscal de la compañía". «Comparado con nuestros iguales tenemos exposición a un país muy relevante frente a los demás, como es Estados Unidos, por lo que nuestro crecimiento y rentabilidad es mayor, así que es una sorpresa que el mercado no lo refleje así. Pensamos que estamos infravalorados, debemos estar abiertos a cualquier cosa que genere valor para nuestros accionistas», añadió Velázquez. Y es que, a pesar de su arraigo español, Ortega subrayó que Acerinox se siente una «compañía muy americana», principal país ya para el grupo con la mitad de sus ventas, ya que Estados Unidos le ofrece un «mercado muy fuerte, con una demanda estable, que le da una solidez financiera y de resultados muy relevantes», por lo que afirmó que, en su opinión, la infravaloración de la empresa es «una anomalía del mercado». Asimismo, Velázquez señaló que el mundo va a un proceso de «regionalización» que concede una ventaja competitiva al grupo debido a su diversificación geográfica para producir en los mercados finales. Respecto a los precios de la energía que tanto influyen en el negocio del sector siderúrgico, Velázquez indicó que la crisis energética vivida el año pasado por el impacto de la guerra en Ucrania se trasladó en un sobrecoste de unos 136 millones de euros, comparado ya con un 2021 en el que registró más de 80 millones de euros por encima de la media. Por ello, destacó que la compañía está apostando por los contratos de compra a largo plazo de energía (PPAs, por sus siglas en inglés) y confía en que a partir de julio sea capaz de cubrir el 35% de su consumo energético así y que en este año se «mejore» ese sobrecoste. Tras un 2022 histórico para Acerinox, este año ha caído la demanda en Europa un 33%. "Es más una crisis de inventarios que de consumo", ha subrayado Velázquez, quien ha puesto como ejemplos que los sectores de los electrodomésticos y la construcción registran caídas, mientras que el de la automoción sigue bien. Por otra parte, respecto a la negociación del convenio para la fábrica de Acerinox en Los Barrios, Velázquez apostó por llegar a una solución «sensata, como siempre ha ocurrido», y que se pueda desligar las subidas salariales de la inflación, «por el beneficio de la empresa y sus trabajadores», dijo.