Las creaciones que salen de las manos de Andrés Villa se podría decir que tienen « almas de metal », como el título traducido de la película clásica de ciencia-ficción protagonizada por Yul Brynner en el papel de un robot cow-boy. En cualquier caso, difícil resulta ponerles etiquetas, porque son piezas recicladas y recuperadas, unidas en formas reconocibles como músicos, motos, figuras y hasta caballos de respetables dimensiones. Hasta el próximo 2 de mayo, se puede visitar esta original exposición (« Arte y hierro ») en la Ermita San Vicente de Ibi (Alicante) , con 140 obras fruto de un trabajo «autodidacta» y sin horarios durante cuatro años en su taller, sin maquinaria pesada y con ayuda sólo de algunas herramientas básicas. Andrés Villa, junto a varias de sus creaciones ABC Como él mismo explica, ha aprovechado todo tipo de fragmentos ya desahuciados para el uso industrial, pero que soldados, atornillados, ensamblados... en cada uno de los auténticos puzzles surgidos en la mente de este creador, adquieren una segunda vida. MÁS INFORMACIÓN noticia No La luz de Sorolla entra en el MUBAG con una exposición que recorre su trayectoria a través de 115 pinturas ¿Cómo se inspira? «Me viene una idea y luego voy desarrollándola», explica Villa, que no toma referentes fotográficos o audiovisuales para idear sus obras. «A veces me comenta lo que ha pensado y al principio no se ve muy claro, pero luego conforme lo va trabajando se concreta con un resultado que gusta», corrobora su mujer, Mari Carmen Navarro . Los originales y «oxidados» músicos de la banda ABC En general, tiene que poner a punto el material que le llega, en muchos casos, en estado de deterioro, con óxido y sin lustre, lo que implica procesos concienzudos de limpieza con arena y otros tratamientos, hasta conseguir el brillo que desea para el acabado. O también opta por mantener el aspecto enrobinado, por ejemplo, con su entrañable banda de músicos , a quienes ha colocado ojos de aluminio, para lograr el contraste estético de esa aleación pulida y blanca frente el hierro herrumbroso, una forma de dar realce a la expresividad de sus rostros, que perduran frente al resto de sus cuerpos. El caballo, protagonista de la muestra por su tamaño casi a escala real ABC Entre el público que visita esta muestra, el adjetivo « original » es el que más suena en boca de quienes recorren la sala. Y, por su tamaño, el caballo erguido sobre sus patas delanteras llama la atención de la mayoría, aunque hay otros protagonistas en esta colección singular nutrida de cadenas de bicicleta , moldes de acero y una variedad infinita de piezas. En algunos casos, el artista ve en sus creaciones una estética que recuerda la del cine de ciencia-ficción de finales del siglo XX. Un visitante de la exposición posa junto a la guitarra ABC