En un ejercicio de realismo, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha asumido que el reto demográfico es un «problema muy grande» que «probablemente» no se podrá solucionar, pero que ha de mitigarse desde las administraciones. Y ha echado en falta un Perte, por parte del Gobierno, que disponga fondos a tal efecto. Rueda, durante su intervención en un coloquio con sus colegas presidentes de La Rioja, Andalucía y Comunidad Valenciana, ha comparado esta problemática con un «reloj de arena» al que se va acabando el contenido. «Si le puedes dar la vuelta, muy bien, pero si no, tienes un enorme problema», ha comparado. Y a ese problema, ha dicho, hay que «darle solución de alguna manera». ¿Cómo? Por parte de las administraciones, mediante estímulos, poniendo «medios», porque de lo contrario, ha advertido, no dejará de aumentar. En este sentido, ha recordado que Galicia elevó el reto demográfico a categoría de ley, así como la apuesta por la FP, los estímulos fiscales, que si bien ninguno «va a conseguir fomentar la natalidad por sí mismo», «todo ayuda», el tratamiento a efectos fiscales de las familias con dos hijos como numerosas o la gratuidad de las guarderías. «¿Vamos a conseguir que solo por eso nazcan más niño? No, pero evidentemente es un estímulo», ha reivindicado. Rueda ha reconocido no tener la «varita mágica»; nadie, de hecho, porque el problema se da también en muchos otros lugares, y si lo hubieran solucionado, lo «podríamos copiar». Pero esto no es óbice para que las administraciones no hagan su trabajo, que es una «labor de estímulo», ha insistido. Por más que, ha reconocido, todo lo que se logre con el reto demográfico sea «mitigarlo», y «Probablemente» no se pueda «solucionarlo», pues al final es «una decisión personal». El mandatario ha reivindicado también que algunas medidas que se adoptan, como las que recoge la ley de recuperación de tierras en el rural, llevan su tiempo, y se topan, por ejemplo, con «tensiones»; frente a lo cual ha criticado las prisas de la oposición a la hora de ver resultados. Al hilo, ha pedido «luces largas» y «sentidiño». En cualquier caso, ha advertido de que los problemas «no solo están en el rural», «ojalá» fuera así, pues sería «más fácil» dar con una solución. Como reflexión final, ha comentado que «perfectamente» podría haber diseñado el Gobierno un Perte para el reto demográfico, y sobre los fondos Next Generation ha vuelto a mostrar su preocupación, ante el hecho de que el país más descentralizado de Europa tenga el sistema más centralizado de Europa. Un sistema, además, fallido, pues los fondos «no están yendo a nadie», no se utilizan, y si esto persiste, «probablemente se utilicen en otros países». Por consiguiente, ha reclamado una vez más que se descentralicen estas partidas, porque «cada semana que pasa, la oportunidad se aleja más», y las autonomías podrían estar aprovechando estos fondos para lanzar «grandes proyectos».