Moqtada Al Sadr, clérigo y político chií, es el responsable de la oleada de protestas que han asolado Bagdag y otras ciudades iraquíes en los últimos días. Después de anunciar el pasado lunes su «retirada definitiva» de la vida política, sus seguidores asaltaron la Zona Verde (espacio de seguridad establecido tras la invasión estadounidense y donde se encuentran la mayoría de los edificios administrativos de la capital del país) además del palacio presidencial y el del Gobierno, en unas revueltas que habrían causado alrededor de 30 muertos. Nacido el 4 de agosto de 1974 en la ciudad de Náyaf, es defensor del nacionalismo chií en Irak, aunque, se opone a la influencia de Irán. Sobre sus hombros recae el liderazgo del Movimiento Sadrista, una de las facciones políticas más influyentes de del país, que ha ido adquiriendo protagonismo con los años, siempre vinculada a la familia del clérigo. De hecho, dos antiguos líderes de la corriente, uno de ellos el padre del propio Al Sadr, el Gran Ayatolá Mohamed Sadeq al Sadr, y Mohamed Baqir al Sadr fueron presuntamente asesinados por el régimen de Sadam Huseín. Noticia Relacionada estandar Si Al Sadr llama a sus seguidores a retirarse tras los disturbios que dejan al menos 30 muertos en Bagdad Mikel Ayestaran Al Sadr ha ordenado a los suyos dejar la zona verde en 60 minutos Ascenso A pesar del papel de su familia duran los ochenta y los noventa en la esfera política iraquí, no fue hasta el inicio de la Guerra de Irak, cuando Moqtada al Sadr empezó a ganar protagonismo. Además de heredar el liderazgo de la corriente sadrista, en 2003, creó el Ejército de El Mahdi, una milicia compuesta por jóvenes chiíes, destinada a luchar contra las tropas de la coalición internacional, principalmente estadounidenses. Su papel como líder en estos enfrentamientos le hizo ganar parte del reconocimiento del que hoy goza entre sus seguidores. En 2005 Al Sadr se decidió a incorporarse a la dinámica política de Irak, y su alianza con otros partidos chiíes para las elecciones parlamentarias de ese año le dio a su movimiento varios ministerios. Sin embargo, su situación empeoró desde entonces, con el aumento de los ataques de Al Qaida sobre la minoría chií. El Ejército de El Mahdi ofreció protección a los civiles, pero también fue acusado de emplear «escuadrones de la muerte» contra ciudadanos suníes. El líder acabó refugiado en Irán hasta el año 2011 y ordenó que la milicia fuera transformada en una organización socio-cultural, aunque con el ascenso del Daesh y la posterior derrota del Ejército iraquí, la milicia fue refundada, bajo el nombre de Sarayat al Salam o Peace Brigades, con el objetivo de luchar contra los yihadistas. Otro de los momentos relevantes del líder chií, se produjo en 2016, cuando organizó unas protestas anticorrupción y a favor de un Gobierno tecnocrático que causaron el asalto de la antes mencionada Zona Verde. Dos años después, Moqtada Al Sadr conformó una compleja coalición electoral conocida como 'Alianza hacia la reforma' que ha conseguido los mejores resultados en las dos últimas elecciones en el país. En los últimos tiempos supervisó el nombramiento del actual primer ministro de Irak, Mustafa al Kadhimi y ayudó a aprobar una nueva ley electoral en 2021. Sin embargo, ni su relevancia, ni su popularidad entre la población iraquí, sobre todo entre la chií, han conseguido terminar con la inestabilidad en el país