La Basílica de San Juan de Baños está en las afueras del pueblo, Baños de Cerrato, rodeada de tierras de cereales, cerca del cauce del Pisuerga, a menos de veinte minutos de Palencia. Es uno de esos templos donde se puede citar con certeza su fecha de datación, 661, como consta en una lápida sobre la cabecera. No siempre existe esa seguridad. Recesvinto fue quien mandó construir esta basílica, rodeada de una cierta leyenda. Parece verosímil que el rey de los visigodos entre 653 y 672 ordenara las obras y la consagración a San Juan Bautista en agradecimiento a la curación de una dolencia en el riñón gracias a una fuente de la misma época situada a pocos metros, declarada Bien de Interés Cultural, de la que sigue manando agua. La llamada 'ara de las ninfas', con una dedicatoria a las diosas benéficas del manantial, puede verse en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, al igual que la inscripción original del templo, en yeso. En cualquier caso, puede ser la iglesia en pie más antigua de España, lo que ya es una razón suficiente para organizar una escapada a uno de los edificios más significativos de la arquitectura religiosa del reino de los visigodos. Es de planta basilical, con tres naves -la central, más ancha y alta- y tres ábsides. Ocho columnas de mármol , cuatro a cada lado -seguramente aprovechadas de construcciones romanas del entorno-, sostienen los arcos de separación de las naves, de herradura, los más antiguos de este tipo que se conocen en España, con ocho capiteles. Exterior de San Juan de Baños MaGaO /CC Las excavaciones arqueológicas realizadas a mediados del siglo XX en las inmediaciones del templo (entre 1956 y 1963) confirmaron algunos cambios en la estructura original del templo, según las tendencias de cada época, sobre todo en el gótico. La cabecera original tenía forma de tridente con tres capillas separadas entre sí por espacios intermedios, una estructura muy singular. Se cree que hacia el siglo XIV fueron sustituidas por dos capillas adosadas a la central, cubiertas por bóvedas ojivales, y posteriormente desaparecieron los espacios exteriores. El presbiterio o parte central de la cabecera es de época visigoda, aunque la cubierta a dos aguas y el muro que las sostiene han sido levantados posteriormente. El arco exterior del pórtico también es original , aunque la parte superior del muro y la espadaña son del XIX. En cualquier caso, el estado de conservación es muy bueno. Noticia Relacionada LO ÚLTIMO estandar No Cómo celebrar este verano los VII siglos de la catedral de Palencia Rocío Jiménez Este templo acoge hasta el 11 de diciembre una muestra, bautizada como Renacer, que enseña al público lugares y obras nunca vistas En septiembre, todavía con horario de verano, San Juan de Baños puede visitarse de martes a domingo, de 10.30 a 14.00 y de 16.50 a 20.00 horas. En invierno (del 1 de octubre al 31 de marzo) el horario es de 11.00 a 14.00 y 16.00 a 18.00 h. Los miércoles, la entrada es gratuita, y la visita, libre. La visita guiada, el resto de los días, cuesta dos euros. A lo largo del año aquí se realizan bodas y, el fin de semana de San Juan, una misa por el rito hispano-visigótico-mozárabe. Más información: 628 72 08 85. Mario, actual guía, licenciado en Historia, empezó su trabajo en enero. Dice que su explicación dura unos quince minutos. «Pongo en contexto la ermita con la época visigoda, porque es una cultura que mucha gente no recuerda muy bien. Cuento lo que podemos ver, la arquitectura, y luego su origen y la decoración, que es muy sencilla. Al público -unas 1.500 personas en agosto, unas 11.000 en todo el año- aprecia mucho el buen estado de conservación del templo , y se sorprende con las columnas, de origen romano, o con la réplica de la corona de Recesvinto , procedente del Tesoro de Guarrazar, cuyo original está en el Museo Arqueológico Nacional. [Para saber más: Diez de las ermitas y santuarios más impresionantes de España] Otro ejemplo de iglesia visigótica en buen estado de conservación es Santa María de Melque , situada a unos 50 kilómetros de Toledo, en el municipio de San Martín de Montalbán, que nació como conjunto monástico en los siglos VII y VIII en las cercanías de la que era la capital del reino visigodo: Toledo.