'Reinas al rescate': vamos a tocar un 'rock and roll' a la plaza del pueblo
0
Una es, al borde del desenlace, hacer llorar al público. Preparen el clínex. Hay un guion, por supuesto, y cada presentador tiene su humor, su cometido, pero el testimonio de los protagonistas –hasta ahora un hombre trans y otro seropositivo– es suficientemente emotivo. La posproducción hace el resto.
Otra intención, a través de una dudosa emisión mensual, es no perder a los fanáticos de 'Drag Race España', cuya segunda edición terminó justo antes del verano y muy probablemente no habrá tercera, ya confirmada, hasta la próxima primavera. ¿Cuánta gente se dará de alta y de baja en Atresplayer Premium por y para el concurso de talento sobre 'drag queens'? Hay que llenar ese vacío.
Y 'Reinas al rescate', en la línea de otro formato como el estadounidense 'We're Here' (HBO Max), tira de agenda. Sus cuatro titulares son la presentadora de 'Drag Race España', Supremme de Luxe, y tres exconcursantes; una de la primera edición, Pupi Poisson (por algo se llevó el título a Miss Simpatía) y dos de la segunda, la ganadora Sharonne, inmaculada, y la finalista Estrella Xtravaganza, impúdica. Todas ellas, vestidas de punta en blanco, reciben en cada entrega (son seis, por lo que hay material hasta diciembre), un mensaje por parte de un pueblerino, o sea, aquel que vive en un pueblo.
Pero no es una llamada de auxilio, pues el espectáculo, que es doble (montan un 'show' de transformismo con familiares y amigos para los vecinos), es una celebración del diferente, que no lo es tanto, pero también de una España, la rural, más abierta y agradable de lo que presuponen los de la 'city'. La primera parada fue Roda de Bará (Tarragona) y la segunda, Benilloba (Alicante), donde uno de sus habitantes quiere gritar a los cuatro vientos que tiene VIH. Que es indetectable. Que la vida sigue. Uno se pregunta qué reacciones habría sin una cámara delante y siente cierta incomodidad segundos antes de la revelación, que no confesión. Habrá quien piense que es de mal gusto. Que es un paripé. 'Reinas al rescate' es una comedia entretenida.
El programa, dicen, aspira a 'educar' a parte de la audiencia como hacía 'Radio Gaga' en Movistar. También es un aviso: ojo, queda trabajo por hacer. ¿Toma partido? Sí. Aquí no hay debates, ni posiciones enfrentadas. Y sí alguna obscenidad. Con 'Drag Race', un 'reality' muy suyo, se entiende que esté en Atresplayer Premium y por el que haya que pagar para ver. Pero con 'Reinas al rescate' cabe preguntarse por qué no lo emite Antena 3 en horario de máxima audiencia, o sea, la plaza del pueblo.
