La Generalitat reta de nuevo al Supremo y concede la «semilibertad» a los presos del «procés»
La Consejería de Justicia de la Generalitat de Cataluña ha vuelto a conceder el tercer grado a los líderes independentistas condenados por el «procés». El departamento que dirige la republicana Ester Capella ha avalado la semilibertad de los responsables del referéndum ilegal del 1-O que habían propuesto las cárceles catalanas. El anuncio se produce a pocas horas de que arranque la campaña de las elecciones autonómicas del próximo 14 de febrero. El Tribunal Supremo había tumbado el anterior intento de la administración catalana de clasificarles en tercer grado, una categoría que les permite ir a la prisión solo a dormir de lunes a jueves. Ahora, la pelota está en el tejado de la Fiscalía, que podría presentar recurso contra estos terceros grados, como ya hizo con los anteriores. El Ministerio Público podría volver a forzar así que los juzgados de vigilancia penitenciaria suspendan de nuevo los terceros grados, a la espera de que se pronuncie el Supremo como tribunal que dictó la sentencia que les condenó por el desafío independentista.
Mientras tanto, los presos, a quienes el Supremo condenó por delitos de sedición, saldrán de prisión mañana viernes, con excepción de la expresidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell, ya que el servicio de clasificación penitenciaria de la Generalitat todavía no se ha pronunciado sobre su caso. El resto dormirán en casa los fines de semana, y por el día se dedicarán a trabajar o hacer actividades de voluntariado fuera de la cárcel. De esta forma, el vicepresidente del Govern Oriol Junqueras, los exconsejeros Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn y los «Jordis» saldrán de prisión coincidiendo con el inicio de la campaña electoral. Será así ya que Generalitat no ha apurado el plazo de dos meses que tenía para pronunciarse, y que expiraba el próximo 14 de marzo. Han confirmado los terceros grados solo dos semanas después -el mismo tiempo que tardaron la anterior vez en julio- de que las juntas de tratamiento de las cárceles de Lledoners (Barcelona) y Puig de les Basses (Gerona) lo hayan propuesto. Forcadell también cuenta con el visto bueno de la junta de la prisión de Wad-Ras (Barcelona) pero su caso la Generalitat todavía no lo ha resuelto.
En un comunicado de este jueves, la Consejería de Justicia vuelve a insistir en que sus razones para tomar esta decisión son exclusivamente técnicas. Argumenta que las juntas de tratamiento, para proponer la «semilibertad» de los líderes secesionistas que ahora este departamento ha confirmado, ha tenido en cuenta que han pasado seis meses desde la anterior propuesta de clasificación (julio del año pasado), la que tumbó definitivamente el Supremo hace apenas dos meses. La Generalitat justifica, además, que en las próximas dos semanas, los nueve presos habrán cumplido una cuarta de la pena impuesta, que en el caso de Junqueras alcanza los 13 años de prisión. Esto hará, además, que se amplíen sus posibilidades de acceder también a más permisos ordinarios. Con la cuarta parte de la condena cumplida, los líderes independentistas tendrán hasta 48 días de permisos ordinarios de salida al año, con un máximo de siete días consecutivos.
De los nueve presos, solo dos, Forcadell, y la exconsejera Dolors Bassa, habían llegado a disfrutar unos meses de aquel tercer grado finalmente abortado, ya que el juzgado de vigilancia penitenciaria había suspendido las «semilibertades» en el resto de los casos mientras el Supremo no resolvía los recursos, pese a que esos mismos juzgados eran partidarios de concedérselos.
Sin unanimidad
La decisión del Supremo llegó finalmente el pasado mes de diciembre, tumbando los terceros grados, y con duras críticas, además, hacia los técnicos de las juntas de tratamiento de las cárceles catalanas, que ahora han vuelto a proponer la «semilibertad» de los líderes presos. Sin embargo, estas juntas de tratamiento, de perfil técnico, el pasado 14 de enero (cuando se agotaba el plazo que marca la ley para pronunciarse) volvieron a optar por el tercer grado. Eso sí, sin la misma unanimidad que había habido entre los técnicos la vez anterior. Ahora, han sido unánimes para proponer la «semilibertad» de Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y de Dolors Bassa, pero no en el resto de los casos, en los que no todos los técnicos se pusieron de acuerdo. En los otros seis, la propuesta de tercer grado se aprobó por mayoría, pero sin unanimidad, una diferencia importante respecto a lo acontecido en julio.
