Tras varios meses de lucha contra el coronavirus muchos pensaban que podrían celebrar las Navidades en casa respetando las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias. La nueva cepa descubierta en Inglaterra, mucho más contagiosa que las otras, trastocó los planes, cerró fronteras y separó familias. Así, miles de camioneros europeos quedaron atrapados en Inglaterra, a las puertas del canal de la Mancha, de cruzar el eurotúnel y llegar a Francia. Una coyuntura que trajo consigo colas interminables de transportistas aguardando para salir de Reino Unido, quienes tuvieron que pasar la Nochebuena en el camión a la espera de hacerse el test rápido y obtener el salvoconducto que les diera luz verde para entrar a Francia.