Un grave error de Vox
0
Con esta opción por la confrontación con el PP y Ciudadanos, Vox está realimentando la táctica del PSOE de aumentar la división entre las formaciones que están en el centro y la derecha, mermando sus opciones de constituir un bloque de oposición, diferenciado en sus medios, pero coincidente en sus objetivos de impedir que España acabe desestabilizada por un gobierno de extrema izquierda. En todo caso, más que lamentarse por lo sucedido, quizá sea conveniente que el electorado de derecha tome nota de que la fragmentación del voto tiene consecuencias reales que fortalecen a la izquierda y que la cerrazón a la que acaban sucumbiendo los populismos los conduce a un callejón sin salida.
Tiene razón Pablo Casado cuando afirma que la relación del PP con Vox no puede consistir en doblar sus apuestas más radicales, porque esa opción supondría la desaparición del liberalismo conservador en España, que es la ideología que mejor ha gobernado el país, desde el reformismo, la moderación y los principios constitucionales. Es conveniente, sin duda, que los partidos situados a la derecha del PSOE acaben encontrando un espacio común de colaboración, pero no a cualquier precio, sino en el marco en el que las sociedades democráticas han consolidado sus Estados de Derecho, sus democracias parlamentarias y sus sistemas constitucionales de libertades y derechos. El daño hecho por Vox en la Mesa del Congreso es irreversible. Hay que confiar en que sus dirigentes reflexionen y sean conscientes de que, si Sánchez forma gobierno con Unidas Podemos y suma el apoyo de ERC, será tiempo de actuar con generosidad y no con egoísmos partidistas.
