El sanchismo ha acabado con la liturgia de la apertura del año judicial. Ahora es otro campo embarrado más. La presidenta del Consejo General del Poder Judicial ha marcado la raya de la separación de poderes: «los jueces no obedecemos a nadie». Isabel Perelló lo ha dicho con claridad pero también con la contención propia de su responsabilidad. Los jueces no se pueden poner a la 'bajura' del PSOE y sus socios, aunque sean deslegitimados desde el poder político. La justicia se ha convertido en el último enemigo del régimen justo por no claudicar... Читать дальше...