No era necesario saber leer los posos del café, como un tasomante turco, o los hígados de una oca sagrada, como un arúspice, para adivinar que la elección de María Jesús Montero acabaría por maríajesusmonterizar la política andaluza deteriorando el clima político. El tono de normalidad con Juan Espadas, siempre correcto en las formas y en el respeto institucional sin caer por eso en el pasteleo o los discursos bizcochables, estaba condenado a quedar clausurado. Aunque ella tenga una presencia escasa, se trata de generar ruido. Читать дальше...