Soltanto parole, cantaba de fondo Mina Mazzini; tan solo palabras, mientras escuchaba a Alberto Núñez Feijóo reivindicando la palabra política a la vez que acusaba a otros políticos de no tenerla. Pero, ¿qué vale más, la palabra de uno o los españoles?, cabría pensarse. Lo digo por la disposición a no tener palabra, tirarla y atribuir el interés supremo a un ser inanimado llamado España, como si no hubiera tantas Españas como intereses o personas. Un estilo inaugurado por la derecha: la prosopopeya popular. Читать дальше...