Una tarde de locura condena al Espanyol
Es una jornada eléctrica, plagada de golpes de efecto y desenlaces tardíos que obligan a sacar la calculadora. Nadie espera una tarde tranquila, y por supuesto que no la hay. No puede haberla. La conclusión dicta que el Espanyol es equipo de Segunda. Vendió caro su descenso, lo peleó hasta el final, pero un gol de última hora de Samuel Lino salvó al Valencia y lo mandó al infierno de la peor manera. Acompaña ya al Elche en ese viaje, mientras que el último billete a Segunda se decidirá la próxima... Читать дальше...
