Ramón y Cajal tendrá un museo en el Colegio de Médicos
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Este mismo año, el Colegio espera poder abrir parte de este Museo Ramón y Cajal, «entre un 30 y un 50 por ciento», precisa Sánchez Chillón. Para ello contará con la ayuda de la Comunidad de Madrid, que se presta –sin concretar aún partidas– a contribuir en los proyectos y obras según se vayan necesitando, según comprometió ayer la directora general de Patrimonio, Paloma Sobrini.
Afirma Sánchez Chillón que la alcaldesa Manuela Carmena conoce su proyecto y lo apoya, y confían en conseguir ayudas del Ministerio de Educación y Ciencia –propietario del edificio– y de entidades privadas, «una vez vaya tomando cuerpo». La declaración del eje Prado-Recoletos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, si finalmente se produce, también puede ser, esperan, una oportunidad para conseguir ayudas para desarrollar esta iniciativa. De momento, es el propio Colegio el que ha iniciado los desembolsos, con un presupuesto de 1,6 millones de euros para adecuar el edificio a la normativa de accesibilidad y seguridad.
El aula donde dio clases
El Museo comenzará en el aula Ramón y Cajal, conservada tal cual era cuando el nobel explicaba allí Histología. Una pareja de actores interpretan al médico y a su esposa Silveria, y recorren las salas donde pueden verse su microscopio Leitz –acompañado de frascos de azul de metileno o amarillo de metanilo–, o las cartas manuscritas que se cruzó con algunos colegas, como el doctor Pérez de Petiño, al que le pide trozos de cerebro «de algún muerto por accidente», que pide le remita «en frascos con formol» tras recogerlos «del cerebro recién descubierto pero todavía incluso en la caja craneal».
Su alter ego dramático recuerda cómo fue en visita de trabajo a Alemania y allí «era el primer español que veían dedicándose a la investigación científica». Cuando el Museo esté terminado, recorrerá la antigua biblioteca, mostrando sus libros y objetos personales –«tenemos cerca de 6.000», explicó el presidente del Colegio de Médicos.
Se reproducirá «la cueva», el espacio donde investigaba. Y la instalación acabará circundando el gran anfiteatro, en una zona dedicada a la evolución de la investigación médica pero desde la que podrá contemplarse el impresionante salón que visitaron, cuando era facultad de Medicina, Ivan Pavlov o Madame Curie.
