Posible prisión preventiva para Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana
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Según La Vanguardia, se ha ampliado la causa criminal que se presentó en mayo de 2016 por alzamiento de bienes y fraude de acreedores en un juzgado de Barcelona al creerse que la pareja ha cometido nuevos delitos. De ahí que en enero, la entidad solicitase por vía penal prisión preventiva o, en su lugar, el pago de una fianza de diez millones de euros.
La misma publicación asegura que los abogados de cada uno ya están al tanto de todo y que tienen cinco días para presentar las alegaciones. El origen de esta querella se remonta a años atrás, cuando la deportista se enfrentó con sus padres en los tribunales por temas económicos, asegurando que, pese a todo lo que había ganado como tenista, su familia la había arruinado. Según declaró en la vista del juicio, estuvo viviendo con 1.500 euros al mes y desconocía lo que había ganado durante todos esos años hasta que contrajo matrimonio en 2008. Hacienda le reclamaba 5,2 millones de euros por el impago de impuestos entre 1989 y 1993, al declarar que estaba viviendo en Andorra y el juzgado negar que fuera cierto.
El juicio contra su familia no llegó a buen puerto. La querella nunca fue admitida a trámite porque el padre de Arantxa, Emilio Sánchez, era inimputable por padecer alzhéimer. La familia llegó a un acuerdo extrajudicial por el que la extenista les permitía disfrutar de su casa hasta la muerte de uno de sus progenitores. Aún así, la deportista tuvo que hacer frente a la deuda y para ello solicitó un crédito al Banco Sabadell que fue avalado por el Banco de Luxemburgo, quien la demandó por un alzamiento de bienes. Se la acusó de vender varias de sus propiedades inmobiliarias, pero no de saldar la deuda que contrajo con ellos hace años para pagar a Hacienda.
Mal momento
Esta noticia llega en un pésimo momento para la pareja. Este fin de semana se hizo público que Josep Santacana le ha pedido el divorcio a la extenista, además de solicitar la custodia de los dos niños que tienen en común:Arantxa, de 9 años, y Leo, de 7. Según fuentes cercanas a la pareja, su ya expareja había abandonado el ático de Miami en el que el matrimonio vivía junto a sus dos pequeños y se había llevado gran parte de los bienes de la deportista, lo que la habría dejado en una lamentable situación económica.
