Sorprendió Matías Almeyda con la inclusión de Adnan Januzaj en el once inicial del Sevilla para medirse al Espanyol, pero el belga apenas resistió 33 minutos sobre el terreno de juego. Un nuevo problema muscular en la pierna izquierda provocó que el extremo pidiera el cambio, pese a que minutos antes había intentado continuar en el partido tras ser atendido por los médicos. Desolado en el banquillo, Januzaj se quedó casi entre lágrimas , lo que obligó a sus compañeros a acudir a animarlo. El belga sintió que perdía una nueva oportunidad de devolver la confianza a Almeyda, que ha intentado recuperarlo desde que el pasado verano se tomó la decisión de que continuara en la entidad de Nervión. Además, la molestia, en principio, también lo dejará fuera del derbi, a la espera de las pruebas médicas que determinen el alcance de la dolencia. El belga ya sufrió un problema muscular tras estrenarse ante el Athletic en la primera jornada del campeonato. Entonces, Januzaj se perdió los dos siguientes encuentros ante el Getafe y el Girona; posteriormente, el belga padeció un esguince de tobillo, que lo hizo no estar a tope para los siguientes partidos, aunque llegase a jugar ante el Barcelona. Ahora, el belga, que dejó su sitio al nigeriano Ejuke, tendrá que esperar para saber el tiempo de baja. La mala fortuna para el Sevilla no se frenó con la lesión de Januzaj. En el 52', Rubén Vargas se quedó tendido en el césped al sentir un pinchazo en la parte posterior del muslo izquierdo . El suizo, con evidentes gestos de dolor, tuvo que ser ayudado por los médicos para salir del terreno de juego, con lo que, a la espera del parte médico, será baja durante varias semanas.