Palmeiras 1-2 Chelsea: El error de Weverton evita la semifinal soñada para Brasil en el Mundial de Clubes
Brasil se quedó sin su semifinal soñada en casa ajena. El Chelsea venció 1-2 a Palmeiras en Filadelfia y se clasificó a las semifinales del Mundial de Clubes 2025, donde enfrentará a Fluminense. En un partido áspero, tenso y parejo, los ingleses impusieron su pegada en momentos clave. Cole Palmer abrió el marcador, Estevao respondió con un golazo, y en el tramo final, un desafortunado autogol de Weverton selló el destino. Palmeiras compitió con coraje, pero no logró el golpe que todo Brasil esperaba.
El primer tiempo tuvo más nervio que fútbol. El partido comenzó con un minuto de silencio y un emotivo gesto de Pedro Neto, quien saltó al campo con una camiseta en honor a Diogo Jota y André Silva. En lo futbolístico, el Chelsea impuso el ritmo desde el inicio y golpeó a los 16 minutos, Cole Palmer controló con clase en el área y definió con frialdad para poner el 0-1, su primer gol en el torneo. Palmeiras, incómodo, apenas se acercó al área de Robert Sánchez. Estêvão, con voluntad pero poco acierto, fue neutralizado por un sólido Marc Cucurella, quien será su compañero en el Chelsea dentro de pocos días.
La segunda parte arrancó con un dominio inesperado de Palmeiras. El Chelsea cedió el balón y los brasileños lo aprovecharon, Estevao empató el partido con una obra de arte desde la banda derecha. Sin apenas ángulo, conectó un disparo que tocó el larguero y entró, celebrándolo con rabia ante quienes pronto serán sus compañeros. El tramo posterior fue más abierto, con el partido roto por momentos. Palmeiras se animó, pero el Chelsea respondió. Joao Pedro recién llegado de sus vacaciones, lo intentó con energía, aunque sin claridad, y los cambios enfriaron el ritmo. Cuando parecía inevitable la prórroga, una jugada fortuita cambió el destino.
En el minuto 83, un balón suelto en el área encontró a Malo Gusto, cuyo disparo desviado por Agustín Giay descolocó a Weverton. El portero alcanzó a tocarla, pero no logró reaccionar a tiempo y terminó introduciéndola en su propia portería. El tanto desató la desesperación de Palmeiras, que no logró generar peligro real en los minutos finales. El Chelsea resistió con oficio y se llevó un triunfo que vale una semifinal contra Fluminense.
