En competiciones, se ha demostrado que
los terceros clasificados se alegran más de su triunfo que los segundos. “El tercero es más feliz porque sabe que hay dos por delante, pero está en el podio, en comparación con el cuarto. En cambio, el segundo siempre estará a uno de ser el primero, pero nunca se fijará en que es el segundo mejor, por lo tanto, tiene a muchos detrás. El segundo podrá torturarse a sí mismo pensando que podría haberse esforzado un poco más”, dice Clara María Herrero, psicóloga en AMFIJU (Asociación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Jumilla), para explicarnos con un ejemplo cómo
los seres humanos nos comparamos constantemente con quienes tenemos alrededor.wf_cms.rss.read_more
]]>