París, 30 ago (dpa) - La televisión francesa mostró hoy en vivo cómo Emmanuel Macron se subía al bote que lo llevó por el Sena desde el Ministerio de Economía hacia el Palacio presidencial. Allí, el ambicioso político presentó su dimisión al presidente François Hollande.El saliente ministro de Economía protagonizó así una mediática ruptura con su padrino político que debilita aún más a Hollande a ocho meses de las elecciones presidenciales y le representa un riesgo de consecuencias aún desconocidas.El exitoso político de 38 años logró en el último tiempo granjearse cierta fama. Para unos, es inteligente y sagaz y una esperanza para Francia, para otros, un fanfarrón liberal en busca de una carrera.Ahora se dedicará a su propio movimiento político y quizás a allanar su camino hacia el Palacio del Elíseo, una opción que sigue sin aclarar. Según dijo, quiere construir "una nueva esperanza".Macron insinuaba su salida del Gobierno desde hace meses. Fue probando límites, avanzando lentamente, para el enojo del primer ministro Manuel Valls, que en algún momento aseguró: "Es momento de acabar con todo esto".Durante mucho tiempo Hollande lo dejó hacer. Y hoy, al presentar su dimisión, expresó su agradecimiento al jefe de Estado y manifestó la esperanza de que los franceses sean justos con él.Y Macron sabe perfectamente que está en deuda con Hollande. Durante mucho tiempo era considerado el "Chouchou" (favorito) del presidente. En 2012 el mandatario convocó al experto en banca de inversiones al Palacio del Elíseo como asesor. Dos años después Macron dejó el centro de poder para convertirse poco después en ministro de Economía. Y todo con 36 años.El currículum de Macron es tan inmaculado que el diario "Le Monde" lo llamó alguna vez "Monsier Superlatif" (señor superlativo).Este hijo de una familia de médicos estudió filosofía y se graduó luego en la Escuela Nacional de Administración, donde se forman muchos funcionarios del Gobierno francés. Después de cuatro años en finanzas trabajó en el renombrado banco de inversiones Rothschild.Está casado con la maestra Brigitte Trogneux, 20 años mayor que él, a quien conoció en el secundario.Como ministro buscó imponer amplias reformas y encendió los ánimos de los sectores del izquierda del gobernante Partido Socialista con sus "pequeñas frases". "Necesitamos jóvenes franceses que tengan ganas de convertirse en millonarios", dijo en su momento. "La vida de un empresario es más dura que la de un empleado", fue otra.Muchas de sus declaraciones fueron entendidas como críticas a la semana de 35 horas, sagrada para la izquierda francesa.Para muchos analistas franceses es casi un hecho que Macron evalúa una candidatura presidencial. Su movimiento "En marche!", fundado en abril, realizó una consulta puerta a puerta para evaluar el ánimo de la gente y sus resultados serán presentados en breve, al igual que un libro del ex ministro.En Francia, escribir un libro es considerado una condición esencial para los políticos que aspiran a altos cargos.Macron dice querer superar las antiguas diferencias entre la izquierda y la derecha, pero la duda es cuál será su base para dar el gran salto.En el Partido Socialista, al que no pertenece desde hace un tiempo, no tiene un amplio apoyo. Su dimisión es una deserción, consideró Christian Paul, vocero de los miembros del partido críticos con la línea de Gobierno, quien apuntó a que no hubo ninguna razón decisiva para su salida.# Información