Chemnitz (Alemania), 20 feb (dpa) - La Policía alemana admitió hoy que se vio desbordada por un grupo de manifestantes xenófobos que bloquearon violentamente el acceso de refugiados a un hogar de asilo.La tensa escena se produjo la noche del jueves en la ciudad de Clausnitz, cerca de la frontera checa, cuando un centenar de personas frenaron a gritos un bus en el que llegaban nuevos refugiados.Un video de niños y mujeres refugiados llorando de miedo dentro del autobús se viralizó en las redes sociales y puso en entredicho la actuación de la policía, que hoy tuvo que dar explicaciones.Uno de los puntos criticados fue que hubiera menos de 20 agentes intentando controlar a los xenófobos. "Viéndolo ahora, fue un error", reconoció el jefe de Policía local, Uwe Reissmann.En una rueda de prensa en la cercana Chemnitz, Reissmann reconoció que la policía se vio superada por los manifestantes y no logró despejar la calle para el autobús de refugiados.La actuación de la policía también quedó en entredicho por imágenes que muestran a agentes entrando en el bus y sacando por la fuerza a un niño aterrado que no quiere salir.Reissmann, sin embargo, defendió esa actuación como "absolutamente necesaria y apropiada" y atribuyó a los propios refugiados parte de la culpa en la escalada de tensión, porque al parecer algunos hicieron gestos obscenos desde el bus a los manifestantes.Las explicaciones no convencieron a los ecologistas de Los Verdes y los poscomunistas de La Izquierda, los partidos de la oposición en el Parlamento, que pidieron tomar consecuencias personales por la actuación policial.El incidente se sumó a una serie creciente de ataques y protestas contra refugiados en Alemania, un país que recibió 1,1 millones de solicitantes de asilo sólo en 2015.# Información