Crítica del restaurante Puratasca: cambiar para volver a conectar
Hay cosas que no cambian en Sevilla, y no todas son un elogio. El calor de agosto, el olor a adobo al pasar por la calle Tetuán, los turistas haciendo cola para entrar en el Alcázar. Pero hay una que ha dejado de serlo y es la carta de Puratasca . Este bar de Triana lleva más de 15 años abierto y fue, sin duda, una de las puntas de lanza que encabezaron la reinterpretación de la tapa clásica en la ciudad : llevó a la barra técnicas que hasta entonces vivían solo en la alta cocina, y las acercó a todos los públicos. Читать дальше...
