Crítica de "Cronos": informe de una ciudad herida ★★★
Director: Fernando González Molina. Guion: Alberto Marini. Intérpretes: Enric Auquer, Diana Gómez, Mónica López, Pablo Derqui, Isreael Elejalde, Xavi Sáez, David Vert. España, 2026. Duración: 118 minutos. Thriller.
Difícil no acordarse de dónde estábamos el 17 de agosto de 2017, cuando los móviles de toda Cataluña empezaron a echar humo, preocupados por si algún miembro de la familia, amigo o conocido había tenido la mala idea de pasear por las Ramblas a primera hora de la tarde. En cierto modo, la eficacia de “Cronos” pasa por resucitar esa sensación de pánico pero también de solidaridad colectiva, que nace frente a las catástrofes que nos unen en el dolor y en la supervivencia. Es, en este caso, una empatía que se topa con un fuera de campo, porque aquí las víctimas no tienen ni voz ni voto, todo se narra a partir del punto de vista de los Mossos d’Esquadra. Es una manera de evitar la representación cruda del atropello que dejó 18 muertos y decenas de heridos en la avenida más turística de la Ciudad Condal.
Se trata de una decisión discutible pero pragmática: si “Cronos” reconstruye, con precisión neurótica y ritmo de thriller de acción, lo que ocurrió alrededor del atentado terrorista de Las Ramblas desde la constitución del operativo de búsqueda y captura de los culpables hasta la muerte del último fugitivo, campo a través, prefiere hacerlo desnudando de lágrimas la brutalidad del ataque yihadista, aunque sea a costa de glorificar el trabajo de las fuerzas vivas y olvidarse de una perspectiva de los hechos que resulta esencial. Lo que gana en sequedad y concreción lo pierde en complejidad.
Con todo, la película hace un buen trabajo en lo que respecta a la estructura narrativa, que sigue a tres profesionales del cuerpo policial de los Mossos, y a la dirección, nerviosa y enérgica, sobre todo en la primera parte del metraje. El oficial de los Mossos que organiza el operativo (Enric Auquer); la portavoz del cuerpo policial, mano derecha del jefe José Luis Trapero (Diana Gómez); y una agente de la comisaría de Ripoll (Mónica López) son los tres personajes que generan espacios argumentales que se cruzan como corrientes alternas para, siguiendo la línea documental del reportaje de investigación “800 metros” de Elías León Siminiani, trazar un mapa del atentado.
“Cronos” funciona especialmente bien al establecer montajes paralelos que explican la onda expansiva del suceso, y en escenas como la del desalojo del restaurante con posible sospechoso dentro, en las que es fundamental el hábil manejo de la tensión narrativa. Es en esos momentos en los que Fernando González Molina logra superar el escollo que toda reconstrucción de un hecho real sobradamente conocido puede tener a la hora de mantener intacta la atención del espectador.
La celebración de la actuación de los Mossos va acompañada con breves apuntes de las batallas entre el gobierno catalán y el central en cuestión de competencias de seguridad, y los consiguientes rifirrafes en los protocolos de comunicación pública. Es una pena que “Cronos” no se atreva a profundizar en esos temas, porque la importancia simbólica del atentado de las Ramblas en el futuro político de Cataluña, y también de su encaje en el Estado español, es innegable: estábamos a solo dos meses y medio del 1 de octubre, y es evidente que un fenómeno como el de Aliança Catalana, definido por los discursos de odio de la alcaldesa de Ripoll Silvia Orriols contra la inmigración árabe, no puede entenderse sin lo que ocurrió aquel nefasto 17 de octubre.
Lo mejor:
El nervio que imprime al relato en tres líneas narrativas simultáneas, sobre todo en la primera parte del metraje.
Lo peor:
El modo en que se centra en el punto de vista de los Mossos acaba por glorificarlos.
