¿Qué es mejor en el 2026: alquilar o comprar? Esto dijeron expertos a ‘La Nación’
Dejar de pagar una cuota de alquiler mes a mes para convertirse en propietarias sigue siendo un sueño para muchas familias en Costa Rica.
Sin embargo, antes de adquirir una deuda crediticia que puede extenderse por décadas, surge una pregunta clave para aquellos hogares que aspiran concretar este sueño: ¿realmente conviene comprar una vivienda?
Expertos consultados por La Nación explicaron que la decisión entre comprar o alquilar dependerá de la situación económica, las necesidades y las posibilidades de cada familia.
Mientras los ingresos de muchos hogares no les permiten acceder a un crédito, debido a la brecha entre sus salarios y el precio de las viviendas , otros encuentran en el alquiler una alternativa más accesible para vivir en zonas céntricas y con mayor comodidad.
El tema cobra relevancia porque el 81,4% de los hogares que alquilan en Costa Rica —279.890 familias— enfrenta exclusión total o severas restricciones para obtener un crédito formal, según el informe Balance y Tendencias del Sector Vivienda 2025.
El estudio fue divulgado el 20 de agosto por el Programa de Posgrado en Arquitectura de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) y Gestionando Hábitat.
Necesidades económicas y preferencias son determinantes
Para Melizandro Quirós, director ejecutivo del Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (Cenfi), el principal problema para comprar vivienda en zonas urbanas es la brecha entre los ingresos de los hogares y el precio de las propiedades.
Explica que algunas familias pueden asumir una cuota hipotecaria, pero no obtener un crédito suficiente para comprar las viviendas disponibles en zonas urbanas. A esto se suman factores como el ahorro, el historial crediticio y las deudas, que pueden limitar aún más el acceso al financiamiento.
Por eso, señala que para algunos hogares el alquiler no es una elección, sino que se convierte en “una necesidad porque no hay forma” de acceder a una vivienda propia.
“Hay un desacoplamiento, técnicamente hablando, entre el ingreso y los precios de vivienda como tal. (...) Si uno ve, por ejemplo, la oferta de precios de vivienda aquí en el área urbana, no baja de casi los $100.000. Entonces, para el valor de mercado urbano (...) si uno no llega al ¢1.250.000 (de ingresos), no es sujeto (de crédito); no entra en solución de vivienda del mercado".
Melizandro Quirós, director ejecutivo del Cenfi.
Por su parte, Franklin Solano, sociólogo e investigador del estudio Balance y Tendencias del Sector Vivienda 2025, también considera que alquilar puede ser una opción conveniente, especialmente para personas jóvenes que aún definen dónde vivir, si tendrán hijos o mascotas, o que podrían cambiar de empleo.
La principal ventaja, según considera, es la flexibilidad para cambiar de ubicación sin asumir el compromiso de una compra.
Para Solano, además, la otra cara del problema está en el costo de las viviendas, ya que comprar implica, normalmente, asumir una deuda de largo plazo, con créditos que pueden extenderse hasta 30 años, mientras las tasas de interés y las primas encarecen el financiamiento. Además, advierte que las viviendas urbanas son cada vez más pequeñas, pero el precio por metro cuadrado continúa aumentando.
“La llamada de atención es fundamentalmente no tanto el lado del crédito, sino el lado del costo de las viviendas. (...) El hecho es que las viviendas son muy caras en Costa Rica”, afirmó Solano.
