Jorge Milton, especialista en Oposiciones, sobre las pruebas de Correos: "No hay oral, no hay entrevista y no hay pruebas físicas"
Acceder a un puesto fijo en Correos no exige una carrera universitaria. El proceso de personal operativo pide la ESO, el Graduado Escolar o una titulación equivalente, además de la edad legal de contratación. La puerta se abre desde los 16 años, aunque los menores de 18 tienen límites para el trabajo nocturno y determinadas tareas. La ESO permite participar, pero no asegura una plaza.
El segundo atractivo está en el programa. El índice del último gran proceso reúne 12 temas sobre productos postales y paquetería, servicios de oficina, herramientas, admisión, transporte, reparto, atención al cliente y aduanas. También incluye prevención de riesgos, protección de datos, blanqueo y seguridad de la información. La materia está vinculada al trabajo diario, aunque una futura convocatoria podría modificarla.
La referencia disponible es la convocatoria de 7.757 puestos fijos de personal operativo. Incluía reparto urbano y rural, agentes de clasificación y atención al cliente, y congregó a más de 84.000 aspirantes. El examen se celebró el 7 de mayo de 2023: la oferta está cerrada y no equivale a una inscripción abierta. El último proceso general terminó en 2023.
Qué incluye la preparación
Los doce bloques combinan contenidos comerciales y operativos: envíos y servicios financieros, junto a los pasos de una carta o un paquete en su admisión, tratamiento, transporte y entrega. También exige conocer las herramientas y los protocolos del mostrador. El temario corto no elimina la necesidad de repasar, si cambian productos o procedimientos.
El perfil de quien estudia tampoco es único. La estabilidad y los horarios previsibles han llevado a más personas adultas a preparar oposiciones, como refleja el aumento de los mayores de 50 que buscan una nueva vía laboral. Esa amplitud puede favorecer a Correos, pero también eleva la competencia por cada destino. La extensión del programa es solo una parte de la decisión.
Cómo se reparten los puntos
El sistema de acceso combina prueba y concurso. En la convocatoria de referencia, el examen aportaba hasta 60 puntos y los méritos, hasta 40. Había dos cuestionarios según el destino, uno para reparto y agente de clasificación y otro para atención al cliente, con 100 preguntas y 110 minutos. Los fallos no restaban. Los méritos solo contaban después de superar la nota mínima.
El baremo incluía experiencia o antigüedad en Correos, cursos, idiomas y permisos de conducción cuando eran necesarios. El carné se vinculaba al reparto motorizado; para atención al cliente no hacía falta. Como destaca Jorge Milton sobre las pruebas, "no hay oral, no hay entrevista y no hay pruebas físicas". Se diferencia así de las oposiciones docentes, donde otros procesos han incorporado pruebas escritas de expresión y ortografía. Responder preguntas cerradas cambia la estrategia de estudio.
Jorge Milton sitúa la retribución en torno a 22.000 euros brutos anuales, con complementos de nocturnidad o turnicidad si el puesto incluye esos horarios. Es una referencia orientativa: la nómina depende de categoría, jornada, destino y conceptos aplicables. El importe anunciado no es idéntico para toda la plantilla.
El horizonte de una nueva oferta sigue abierto. Correos tiene un plan laboral para 2024-2028, pero la información oficial consultada no fija número de plazas ni fecha del próximo examen. La mención a 2027 procede del vídeo, no de unas bases publicadas. La próxima convocatoria tendrá que confirmar programa, requisitos y baremo.
Quien empiece ahora puede avanzar con el último programa y revisar cada condición cuando se publique la convocatoria. La ESO y un test sin penalización reducen la barrera inicial, pero la plaza dependerá de la nota y de los méritos. La decisión exige asumir que aún no hay fecha oficial.
