Marruecos invoca ahora razones religiosas para anexionarse Ceuta
Desde Marruecos se introduce ahora un nuevo factor para reivindicar que, en este caso, Ceuta, le pertenecen históricamente: el religioso. No es un asunto para, como se dice, “darlo de pasada”,ya que las religiones han movido y mueven a los pueblos y les hacen creer que sus actjuaciones estám justificadas en razones divinas.
La celebración del cumpleaños del Profeta, que se conmemora hoy, “en Marruecos está estrechamente ligada a la ciudad de Ceuta, que en la Edad Media fue uno de los centros más importantes de aprendizaje, comercio y cultura del Occidente islámico”, asegura Hespress.
Abu al-Abbas al-Azfi al-Sabti, fallecido en 1236 fue el principal impulsor de la celebración del cumpleaños del Profeta en Marruecos. Fue autor de su célebre libro «Al-Durr al-Munazzam fi Mawlid al-Nabi al-Mu'azzam» (La Perla Organizada sobre el Nacimiento del Profeta), y utilizó la introducción del nacimiento, la biografía, las virtudes y la Sunnah del Profeta como medio para educar a las nuevas generaciones, agrega.
“Al principio, no se trataba solo de una celebración estacional. Detrás de ella se escondía un claro proyecto educativo y cultural.
Solía visitar escuelas coránicas en Ceuta, explicando a los niños el significado y el propósito del Mawlid . Creía que inculcar el amor por el Profeta en los niños era la forma más eficaz de consolidar este amor en la familia y la sociedad”.
“Aquí reside una de las implicaciones más importantes de la experiencia de Ceuta: el Mawlid no comenzó como un mero ritual de celebración, sino como un proyecto para cultivar la memoria y la identidad”, subraya.
En el siglo sXIII, Ceuta era una ciudad abierta a orillas del Mediterráneo, que mantenía relaciones con Andalucía, Marruecos y comerciantes de diversos países europeos. Esta apertura cultural facilitó, naturalmente, el intercambio de costumbres y prácticas entre las sociedades. En aquel entonces, Andalucía atravesaba un periodo histórico difícil, especialmente tras la batalla de Las Navas de Tolosa en el año en 1212, que marcó un punto de inflexión crucial en el equilibrio de poder entre los reinos musulmanes y cristianos de la península ibérica, recuerda el digital.
“En este contexto, el proyecto de Al-Azfi puede entenderse como un intento de construir una alternativa cultural islámica capaz de atraer a los jóvenes de vuelta a su historia y a sus símbolos religiosos. Así, Ceuta se transformó de una ciudad fronteriza entre Andalucía y el Mediterráneo en uno de los principales centros de la tradición de veneración al Profeta en Marruecos. Esta ciudad no fue la única en dar forma a esta tradición; también produjo a uno de los más grandes eruditos del Occidente islámico, Qadi Iyad al-Sabti, autor de "Al-Shifa bi-Ta'rif Huquq al-Mustafa" (La curación mediante la definición de los derechos del Elegido), un libro que se convirtió en una de las obras más famosas sobre el estatus, las virtudes y los derechos del Profeta, difundiéndose por todo el mundo islámico y permaneciendo como un elemento fundamental de la educación religiosa marroquí”.
Agrega que “desde aquí emerge otra imagen de Ceuta: una ciudad que no solo creó un discurso de amor por el Profeta, sino que sus habitantes contribuyeron a construir una ética social marroquí basada en el conocimiento, la misericordia, la generosidad y la benevolencia. Por lo tanto, Ceuta ocupa un lugar especial en la conciencia marroquí. No solo es una ciudad con una larga historia, sino también una de las ciudades que contribuyeron a forjar un aspecto de la identidad religiosa basado en el amor al profeta Mahoma, la escuela de pensamiento malikí, el credo ash'ari, el sufismo suní y la conexión con el Emirato de los Creyentes”, concluye.
