La «trama Cerdán» amañó una obra de Interior: «Tu amigo tiene interés»
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha plasmado en su último atestado, al que ha tenido acceso este periódico, que la «trama Cerdán», en referencia al exsecretario de Organización del PSOE, pudo amañar una obra adjudicada por el Ministerio del Interior que titula Fernando Grande-Marlaska.
Según detallan los agentes, el socio «amigo» de Santos Cerdán, Antxon Alonso –investigado también en el «caso Sepi»– cobró una presunta «mordida» por la construcción del nuevo centro penitenciario de la localidad de Zubieta (San Sebastián), que fue adjudicada en 2021 por más de 42 millones de euros a una UTE en la que participaba la empresa Cycasa Canteras y Construcciones. Se trata de una sociedad vinculada al «amigo» del exdirigente socialista.
Los investigadores explican que, tras el análisis de los dispositivos de Anxton Alonso, hay una conversación en octubre de 2018 de este último con el exdirector de la Zona Norte de Acciona –que también participaba en la adjudicación–, donde Antxon le envía un enlace a una información periodística que adelantaba la construcción del centro penitenciario. La obra acabaría saliendo a licitación el 13 de noviembre de 2020.
Apenas unos días después, el 18 de noviembre de 2020, el socio de Santos Cerdán le envió al presidente de Sumelzo SA, Juan Sumelzo –hermano de la entonces secretaria de Estado socialista para Iberoamérica, Susana Sumelzo– una captura de pantalla de la convocatoria de la licitación y le apunta: «Me llega que tu amigo tiene interés. Hablamos». Apenas 20 días después, Antxon Alonso recibió un correo electrónico con un documento societario para acudir conjuntamente a la licitación.
Ya a finales de diciembre, el socio de Cerdán le comunicó al hermano de la dirigente socialista los porcentajes que corresponderían a cada empresa, de los cuales tanto Sumelzo como Antxon se habrían llevado, presuntamente, una comisión del 10%.
Los agentes también detallan que justamente la UTE resultó adjudicataria en el mismo año en que comenzaron los ingresos a Servinabar, otra de las constructoras de la trama y de la que el exsecretario de Organización del PSOE y su entorno familiar se habrían beneficiado ilícitamente.
Precisamente, sobre el entorno familiar, la UCO ha constatado que la esposa de Cerdán, Francisca Muñoz, alias «Paqui», cobró hasta 18.730 euros de una empresa bajo un contrato ficticio de trabajo hasta la detención del exasesor ministerial Koldo García.
De hecho, según los agentes de la policía judicial, el entramado empresarial del que «Paqui» obtuvo determinados ingresos –desde 1.300 euros hasta 1.900 euros mensuales– está vinculado de forma indirecta o directa tanto a Antxon Alonso como a la familia de la socialista Sumelzo. Los investigadores concluyen que parte de estos pagos no tendrían ningún tipo de «respaldo justificativo».
