Atentos a… Matías Fernández-Pardo: el jugador de la selección belga que le dijo «no» a España cuatro veces
Ya lo decía Amy Winehouse en su célebre canción: «No, no, no». Matías Fernández-Pardo lo dijo hasta una vez más. Cuatro. Cuando el jugador de la selección belga salte al césped para enfrentarse a España en los cuartos de final, guarda una historia en la que rechazó en varias ocasiones a la Roja.
Nacido en Bruselas hace 21 años, Fernández-Pardo siempre ha vivido entre culturas. Su padre es español, de origen gallego; y su madre, italiana. Elegir una selección no iba a ser una decisión sencilla, pero por aquel entonces a Matías le encantaba ver los partidos del combinado español, como en la Eurocopa de 2012 donde los de Del Bosque revalidaron el título continental.
Se formó en las categorías inferiores del Anderlecht y quienes compartieron vestuario con él durante su infancia coinciden en que fuera del campo era un niño reservado; pero dentro, un competidor incansable.
No obstante, salió sin hacer ruido del club de Bruselas y encontró una nueva oportunidad en el Gante, donde empezó a explotar su talento. Su progresión fue constante hasta dar el salto definitivo al Lille. Apenas unos meses después de aterrizar, Bruno Génésio le abrió las puertas de la Champions League y, con solo 20 años, dejó de ser una promesa del fútbol belga para medirse a algunos de los mejores equipos de Europa. Aquella irrupción aceleró su crecimiento y también despertó el interés definitivo de la Federación Española, que veía en él a uno de los delanteros con mayor proyección de su generación.
En 2024 declaró en una entrevista que «sin duda, quería jugar para España». La Federación llevaba tiempo siguiendo sus pasos y, en febrero de 2025, tramitó el cambio de su nacionalidad deportiva para que pudiera vestir la camiseta de España. Sin embargo, las cuatro convocatorias posteriores nunca llegaron a concretarse. La primera, se frustró por una lesión muscular que despertó suspicacias al verle jugar poco después con el Lille. Sin embargo, las siguientes tuvieron un resultado similar. Fernández-Pardo no se incorporó a ninguna de las cuatro concentraciones alegando problemas físicos, alimentando un debate que terminó por explotar meses después, cuando decidió representar a Bélgica.
El delantero siempre ha defendido que fue una «difícil» decisión personal por su «profunda conexión tanto con Bélgica como con España», aunque algunos atribuyen la decisión a que le garantizaran ir a este Mundial con la absoluta. Hoy se ve las caras frente a La Roja con el objetivo de decirle que «no» una vez más: el de su clasificación a las semifinales.
