Buenas noticias para los propietarios: congelar el alquiler podría tener recompensa fiscal
El acceso a una vivienda continúa siendo uno de los principales problemas para miles de familias en España. El aumento constante de los precios, tanto en compra como en alquiler, unido a la falta de oferta disponible y al incremento de los costes de construcción, ha complicado especialmente la situación de jóvenes, trabajadores con salarios bajos y hogares con menos capacidad económica.
En muchas ciudades, encontrar una vivienda asequible se ha convertido en una tarea cada vez más difícil. Además, numerosos contratos firmados hace años están llegando ahora a su vencimiento, lo que genera preocupación entre los inquilinos ante posibles subidas importantes de renta en las renovaciones.
Con el objetivo de contener el encarecimiento del alquiler y favorecer una mayor estabilidad residencial, el Gobierno ha planteado una nueva medida fiscal dirigida a los propietarios que decidan mantener congelado el precio del arrendamiento al renovar el contrato.
Una bonificación del 100% en el IRPF para quienes no suban el precio
La propuesta contempla una bonificación del 100% en el IRPF para aquellos arrendadores que renueven contratos de alquiler sin incrementar la renta mensual.
La iniciativa forma parte de un paquete de medidas sobre vivienda anunciado el pasado mes de enero y busca incentivar el alquiler asequible, especialmente en las zonas consideradas tensionadas por la elevada demanda y la falta de oferta.
Según lo planteado por el Ejecutivo, los propietarios que se adhieran a esta medida podrían beneficiarse de un ahorro medio cercano a los 1.500 euros anuales en el IRPF, siempre que mantengan el mismo precio del alquiler durante la renovación del contrato.
Más de 600.000 contratos se renovarán en 2026
La medida todavía no ha entrado en vigor y, para aplicarse, tendría que aprobarse mediante Real Decreto-ley y superar posteriormente la votación en el Congreso de los Diputados.
El plan está pensado principalmente para contratos que se firmaron durante la pandemia de COVID-19 y que ahora alcanzan su fecha de vencimiento. Según las previsiones, durante 2026 se renovarán en España más de 600.000 contratos de alquiler, una situación que podría afectar a alrededor de 1,6 millones de personas.
El objetivo: frenar las subidas y dar estabilidad a los inquilinos
Con este sistema de incentivos fiscales, el Gobierno pretende evitar aumentos bruscos en las renovaciones y favorecer que haya más viviendas disponibles a precios moderados.
La medida también busca aportar mayor seguridad a los inquilinos en un contexto marcado por la subida de precios y la dificultad para acceder a una vivienda digna. Sin embargo, únicamente podrían acogerse a esta ventaja fiscal los propietarios que renueven el contrato manteniendo intacto el precio del alquiler.
