Marruecos está entre los países con costes laborales más bajos en el sector de fabricación de coches
En elo sector de fabricación de coches, China ya no es el país con los costos laborales más bajos. Un estudio reciente reveló que países como Marruecos, México y Rumania ahora tienen costos laborales inferiores a los de China. Esta ventaja competitiva para Marruecos ha impulsado a los fabricantes de automóviles franceses a trasladar una parte sustancial de sus operaciones aprovechando los menores costos laborales y un entorno de inversión atractivo.
Estas cifras provienen de un estudio analítico publicado por Oliver Wyman, que abarca más de 250 plantas de ensamblaje de automóviles en todo el mundo. Estos datos son de vital importancia, dado que los costos laborales representan entre el 65 y el 70 % de los costos totales de conversión de la industria, que también incluyen gastos indirectos, energía y depreciación.
El estudio confirmó que comprender con precisión el "coste laboral por coche" ya no es solo un detalle financiero, sino una guía para la supervivencia y el crecimiento en un mercado automovilístico mundial en constante cambio, una ecuación que Marruecos parece haber descifrado con éxito para convertirse en un actor importante en la cadena de valor global.
La importancia de este estudio radica en un momento en que el sector automotriz global enfrenta desafíos complejos, principalmente los aranceles estadounidenses, la feroz competencia de los fabricantes de automóviles chinos y una desaceleración significativa en las ventas de vehículos eléctricos de batería (VEB). Ante estas presiones, las empresas se ven obligadas a equilibrar la producción y gestionar rigurosamente los costos para mantener su competitividad.
El informe clasificó a los fabricantes de automóviles en cuatro grupos principales según los costos laborales por vehículo. El primer grupo lo conformaron los fabricantes europeos de automóviles de lujo, que encabezaron la lista con los costos más altos, con un promedio de $2,232 por vehículo (incluyendo marcas como Mercedes, BMW y Audi). En Alemania, este costo alcanza los $3,307 debido a las estrictas regulaciones y los altos salarios. A continuación se ubicaron los fabricantes de vehículos exclusivamente eléctricos, con un costo promedio de $1,660 por vehículo, según el informe.
Estas empresas (como Tesla y las startups) se enfrentan a altos costos debido a la reducción de los volúmenes de producción y su dependencia previa de los subsidios gubernamentales, que ahora están disminuyendo. A continuación, se encuentran los fabricantes de automóviles tradicionales, con un costo promedio de $880 por vehículo. Las empresas japonesas en esta categoría destacan con un bajo costo de $769, en comparación con Estados Unidos, donde los costos se han disparado a $1,341 debido a los recientes avances históricos de los sindicatos. Finalmente, las empresas chinas tienen un costo laboral promedio de $585 por vehículo, beneficiándose de salarios (anteriormente) bajos, alta eficiencia y cadenas de suministro efectivas. A pesar de esta cifra baja, países como Marruecos ofrecen ahora una mayor ventaja competitiva que China en términos de costo total.
Según el estudio, otros factores además de los salarios laborales están transformando el sector. El informe señala que los costos energéticos y las cadenas de suministro desempeñan un papel crucial; mientras que las empresas alemanas se enfrentan a los altos precios del gas natural, las francesas se benefician de los bajos precios de la energía gracias a su dependencia de la energía nuclear. Además, las interrupciones en las cadenas de suministro (como las causadas por la pandemia de COVID-19) han impulsado a las empresas a adoptar estrategias de externalización, lo que explica la creciente tendencia hacia países geográficamente cercanos y económicamente competitivos como Marruecos para garantizar un suministro estable a Europa y a los mercados globales.
El estudio de Oliver Wyman concluyó con una serie de recomendaciones, aconsejando a las empresas europeas de artículos de lujo que se reestructuren para reducir los costes laborales a unos 1.500 dólares. Asimismo, instó a las empresas de vehículos eléctricos a expandir sus operaciones para compensar la falta de apoyo gubernamental. Por el contrario, el estudio aconsejó a las empresas chinas que se centraran en la calidad de los vehículos para generar valor para sus marcas en los mercados internacionales.
