El último desplante de Orban a la UE: no asistirá a la cumbre de Chipre de la próxima semana
El primer ministro saliente de Hungría, Viktor Orban, no asistirá la próxima semana a la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) en Chipre, para centrarse en el traspaso del poder tras la victoria electoral del conservador Peter Magyar, de perfil más europeísta.
"El primer ministro Viktor Orban no participará en la reunión informal del Consejo Europeo de los jefes de Estado y de Gobierno prevista para los días 23 y 24 de abril, debido a las tareas relacionadas con el proceso de transición gubernamental", informó en Facebook el ministro húngaro de Asuntos Europeos, János Bóka.
El ministro indicó que Hungría no estará representada a nivel político, pero sí estará informada de los debates.
Esta habría sido la última cumbre de los Veintisiete en la que habría participado Orban, ya que está previsto que entregue el poder a Magyar antes de finales de mayo.
Bóka afirmó en su breve mensaje que las posturas húngaras sobre los temas que están en el orden del día de la cumbre "son conocidas y no han cambiado".
El veto húngaro al crédito para Ucrania, sobre la mesa
Uno de los asuntos centrales de la cumbre será la guerra en Ucrania, un tema que ha generado tensiones entre Orban y sus socios comunitarios debido a su veto a un crédito de 90.000 millones de euros de la UE para el país invadido por Rusia.
En la cumbre informal que se celebrará en la capital de Chipre, Nicosia, los líderes comunitarios tratarán también temas como el presupuesto comunitario, así como la escalada bélica en Oriente Medio tras el ataque de EE UU e Israel a Irán.
La ausencia de Orban se produce después de que se filtraran varios audios sobre conversaciones entre el propio Orban con el presidente ruso, Vladimir Putin, así como entre el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjárto, y su homólogo ruso, Sergei Lavrov.
En esas conversaciones se mostraba que Szijjárto informaba a Lavrov de las conversaciones en las cumbres comunitarias e incluso actuaba siguiendo peticiones de Moscú, algo que generó un gran malestar en algunos socios de la UE.
Magyar criticó duramente durante la campaña la cercanía de Orban con Rusia, y se espera que su futuro gobierno sea más europeísta y deje de bloquear las políticas de la UE de apoyo a Ucrania.
