Juan Galiardo: "El almacenamiento no es un lujo tecnológico; es infraestructura estratégica nacional"
La velocidad cambiante en el sector energético hace que las empresas apenas tengan un respiro a la hora de implantar nuevas tecnologías y sacar rendimiento a la innovación. Juan Galiardo, regional manager Iberia de Entrix, analiza el papel del almacenamiento energético en un contexto tan impredecible como el actual. Desde Entrix, defiende el auge de las baterías como pieza clave para transformar el sistema eléctrico, al permitir gestionar la intermitencia de las energías renovables y mejorar la estabilidad de la red.
En esta entrevista, Galiardo aborda los retos regulatorios, las barreras de financiación y las oportunidades de inversión que marcarán el desarrollo del sector en España. A su juicio, el almacenamiento se perfila como un activo estratégico para reforzar la soberanía energética y acelerar la transición.
En pleno debate por los precios en el mercado energético y su fluctuación debido al panorama geopolítico, ¿qué supone y hacia dónde se dirige la innovación y la evolución en el almacenamiento de la energía para su desarrollo?
En un contexto de enorme volatilidad geopolítica y precios de la energía cada vez más impredecibles, el almacenamiento ha pasado de ser una tecnología complementaria a convertirse en uno de los ejes centrales de la transición energética.
Las baterías permiten capturar electricidad barata, generada durante horas de alta producción solar o eólica, y liberarla cuando más se necesita, suavizando las fluctuaciones de precio y protegiendo al consumidor de los picos del mercado. Sin almacenamiento, las renovables generan cuando el sol brilla o el viento sopla, no cuando la demanda lo exige. Con almacenamiento, se cierra ese círculo: la energía renovable se convierte en una fuente despachable y fiable.
Y aquí está el argumento de soberanía energética: cuantas más renovables con almacenamiento tenga España, menos dependemos de los combustibles fósiles importados y blindar su soberanía energética. El almacenamiento no es un lujo tecnológico; es infraestructura estratégica nacional.
Mencionas que el apagón de abril de 2025 en España evidenció la necesidad de más flexibilidad. ¿Qué aprendizajes técnicos y regulatorios dejó ese episodio para el sector?
El apagón del 28 de abril de 2025 fue un evento de gran impacto que dejó al sistema eléctrico peninsular sin suministro durante horas. Lo que los análisis posteriores, incluyendo los informes de REE, MITERD, ENTSO-E y la CNMC, han confirmado es que el problema no fue de inercia, sino de control de tensión: los generadores convencionales no activaron sus capacidades reactivas a tiempo cuando el sistema lo requería, y las instalaciones renovables basadas en electrónica de potencia aún no tenían habilitado el seguimiento de consignas de tensión en tiempo real.
Técnicamente, el episodio reveló que el sistema necesita recursos capaces de responder a variaciones rápidas de tensión de forma automática y en milisegundos. Las baterías son precisamente la tecnología que puede hacer eso: por su naturaleza de electrónica de potencia, pueden inyectar o absorber potencia reactiva instantáneamente y seguir consignas del operador del sistema en tiempo real.
¿En qué punto se encuentra España, en comparación con Europa, en términos de flexibilidad energética?
España parte hoy de una base operativa de unos 150 MW de almacenamiento en baterías, frente a los varios gigavatios ya desplegados en mercados como el Reino Unido o Alemania, pero cuenta con uno de los mayores pipelines de crecimiento de Europa: más de 1 GW de proyectos ready-to-build, más de 10 GW en distintas fases de desarrollo. El PNIEC fija un objetivo de 22,5 GW de almacenamiento para 2030, situando a España en una trayectoria de expansión acelerada que la acerca rápidamente a los mercados más maduros del continente.
A esto se suma un contexto estructural especialmente favorable: España combina una irradiación solar excepcional con una volatilidad de precios que recompensa la flexibilidad, junto a un marco regulatorio aún en desarrollo, con el mercado de capacidad en proceso de aprobación, que abre una ventana de oportunidad única para los inversores que entren en esta fase temprana. El despliegue de este pipeline movilizará miles de millones de euros en inversión y consolidará nuevos modelos de ingresos que harán del almacenamiento uno de los activos más atractivos del sistema energético español.
En conjunto, España es hoy uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento en almacenamiento de toda Europa, impulsado tanto por los fundamentales del sistema como por el volumen de proyectos en desarrollo y la ambición de sus objetivos climáticos.
"España no es otro mercado europeo: es uno de nuestros mercados de máxima prioridad"
¿Qué papel desempeña el almacenamiento a la hora de aumentar la penetración de las renovables sin comprometer la seguridad del suministro?
El almacenamiento contribuye a la integración de las renovables en dos niveles distintos pero complementarios.
A nivel de proyecto, la batería mejora la rentabilidad de una planta solar. Sin batería, una planta fotovoltaica vende su energía cuando hay mucha producción y, por tanto, los precios son bajos. Con batería, puede desplazar parte de esa generación a horas de mayor demanda y precio, la tarde-noche, aumentando significativamente los ingresos por megavatio instalado.
A nivel del sistema eléctrico, el almacenamiento actúa como amortiguador: absorbe los excedentes cuando hay sobreproducción renovable, evitando vertidos y precios negativos, y los reinyecta cuando la generación cae o la demanda sube bruscamente. Esto reduce la necesidad de mantener centrales térmicas encendidas sólo como reserva, mejora la estabilidad de la red y permite integrar mucha más capacidad renovable sin comprometer la seguridad de suministro.
¿Qué cambios regulatorios o incentivos considera imprescindibles para que la flexibilidad energética se convierta en un verdadero motor de eficiencia y estabilidad?
El principal cuello de botella para el despliegue masivo del almacenamiento en España no es tecnológico ni financiero: es el acceso a la red. Las redes de transporte y distribución están aparentemente saturadas, esto es, los puntos de conexión están asignados contractualmente, pero físicamente hay capacidad real disponible que no se utiliza íntegramente todo el tiempo.
La solución existe y ya está en marcha: los llamados permisos de conexión flexible, que permiten a nuevos proyectos conectarse a la red con ciertas limitaciones operativas (por ejemplo, reducir inyección cuando la red está congestionada) a cambio de acceder a puntos que de otro modo permanecerían bloqueados indefinidamente. La CNMC, en su informe sobre el apagón de abril, ha respaldado precisamente este mecanismo, vinculando la concesión de acceso flexible al envío de telemedidas en tiempo real, algo que las baterías modernas ya hacen de forma nativa.
España ha duplicado su capacidad renovable desde 2019. ¿Qué barreras siguen frenando el despliegue masivo del almacenamiento y cómo las está abordando Entrix?
Junto al acceso a red que mencionábamos, la segunda gran barrera es el acceso a financiación. El almacenamiento es un tipo de activo nuevo en España, con un perfil de ingresos menos predecible que una solar o eólica con un contrato de venta de energía a largo plazo (PPA). Los bancos piden certidumbre, es decir, ingresos garantizados, pero en España, a diferencia de lo que ya ocurre en el Reino Unido o Alemania, ese ecosistema de offtake aún está construyéndose.
Aquí es donde Entrix aporta un valor diferencial. Llevamos años operando baterías en mercados europeos maduros, donde hemos desarrollado modelos de ingresos híbridos, combinando ingresos de mercado con estructuras financieras aseguradas, que dan la certidumbre que los financiadores necesitan. Trasladamos ese know-how directamente al mercado español, acortando la curva de aprendizaje del sector. Además, participamos activamente en los procesos de consulta regulatoria a través de asociaciones sectoriales como AEPIBAL y UNEF, porque entendemos que el diseño del marco regulatorio es tan importante como el desarrollo de los proyectos.
El modelo de Entrix combina tecnología basada en IA y estructuras de ingresos estables. ¿Hasta qué punto está cambiando la percepción del almacenamiento energético como activo invertible?
El almacenamiento energético ha protagonizado en el último año uno de los cambios de percepción más rápidos en el sector. Hace dos o tres años era considerada una tecnología prometedora pero aún por probar; hoy es una de las clases de activos que más capital está atrayendo globalmente, con grandes fondos de infraestructura, utilities europeas e inversores de private equity compitiendo por los mejores proyectos. Según estimaciones de Aurora, el desarrollo del pipeline de baterías en España requerirá en torno a 6.000 millones de euros de inversión en los próximos años.
Hay tres catalizadores detrás de este cambio. Primero, el coste del hardware: el precio de las baterías de litio ha caído drásticamente en los últimos años, mejorando los retornos esperados de los proyectos. Segundo, el creciente foco en la resiliencia del sistema eléctrico ha puesto en primer plano el papel del almacenamiento como pieza clave para la estabilidad de la red. Y tercero, el auge de las renovables, especialmente la solar, ha generado una demanda estructural de almacenamiento para gestionar la intermitencia y optimizar el valor de la energía.
Dicho esto, la operación de una batería es inherentemente más compleja que la de otros activos renovables. Requiere participar de forma simultánea en múltiples mercados —diario, intradiario y servicios de ajuste— y tomar decisiones en tiempo real. Esa complejidad es, precisamente, donde reside la oportunidad: capturar todo el valor del activo exige un enfoque basado en algoritmos y optimización avanzada, que es lo que Entrix ha desarrollado y desplegado en distintos mercados europeos.
Entrix está desarrollando una plataforma propia de acceso al mercado en España. ¿Qué ventajas competitivas ofrecerá frente a los modelos tradicionales de representación?
La principal diferencia entre un optimizador algorítmico especializado en baterías como Entrix y un representante de mercado tradicional es doble.
Por un lado, está la especialización técnica. En Entrix, se entiende la batería desde dentro: la degradación de ciclos, los límites de potencia y energía, los tiempos de respuesta, estado de carga actual o restricciones de temperatura. Cada activo es único, y por tanto lo es también su optimización, reflejando las ofertas a mercado todas estas particularidades. Estos no son detalles menores, son factores clave que determinarán tanto la rentabilidad como la vida útil del activo a largo plazo. Una batería es un activo dinámico, cuyo valor depende de una optimización continua en tiempo real y en múltiples dimensiones.
Por otro lado, el modelo de operación totalmente automatizada. Gracias a nuestra avanzada tecnología de trading algorítmico impulsada por IA, podemos simular en tiempo real todas las oportunidades de participación en mercado, evaluando escenarios, precios marginales, riesgos y restricciones de cada activo de forma continua y coherente. Mientras el representante tradicional suele tomar decisiones basadas en criterios manuales, plantillas o reglas genéricas, Entrix toma y ejecuta automáticamente las decisiones de ofertas, despachos y ajustes en los diferentes mercados (spot, ajustes, servicios, etc.), minimizando errores humanos, aprovechando al máximo las oportunidades de ingreso y adaptando el comportamiento a cada activo y contexto de mercado de forma dinámica.
Entrix facilita estructuras de ingresos estables y garantizados. ¿Cómo se están adaptando al riesgo regulatorio y de mercado en España?
Uno de los mayores cuellos de botella para el desarrollo del almacenamiento en España es la incertidumbre de ingresos. La solución que Entrix ofrece pasa por estructuras de ingresos híbridas. Trabajamos con off takers de primer nivel - contrapartes con alta calificación crediticia (investment grade) - para ofrecer a nuestros clientes productos financieros que garantizan un suelo de ingresos, como day-ahead swaps. Esto permite que los proyectos accedan a financiación bancaria en condiciones competitivas, porque el banco puede ver un perfil de ingresos asegurado en la parte baja del rango, sin tener que renunciar al upside de operar el activo merchant.
Combinado con nuestra capacidad de optimización algorítmica, el resultado es un perfil de retorno más atractivo y menos volátil que el de cualquier estrategia puramente merchant o puramente contratada.
Entrix ha alcanzado 3 GW / 8,5 GWh en cartera en Europa y gestiona más de 70 activos de almacenamiento. ¿Qué factores han sido clave para escalar a este ritmo, qué aprendizajes operativos y de mercados como Alemania o Polonia están aplicando y cómo se traducen al desarrollo del mercado español?
Entrix ha sido pionero en la optimización de baterías en Alemania, gestionando algunos de los primeros grandes proyectos de almacenamiento del país, de la mano de socios como Encavis o MEAG (Munich Re). Esa experiencia de años iterando nuestro algoritmo en uno de los mercados de balance más complejos de Europa, con más de 70 activos y 3 GW / 8,5 GWh bajo gestión, es la base que nos permite entrar en mercados nuevos como España con ventaja real. Llegamos preparados para ejecutar desde el primer momento. Y lo hacemos con el respaldo de una nueva ronda de inversión de 43 millones de euros que destinamos a seguir desarrollando nuestra tecnología y a acelerar el crecimiento en nuevos mercados.
Ahora que Entrix está escalando con rapidez, ¿qué papel juega España en la estrategia de crecimiento?
España no es simplemente otro mercado europeo en el mapa de Entrix: es uno de nuestros mercados de máxima prioridad. Los fundamentales son difíciles de ignorar. Tenemos un país con la mayor penetración de energía solar de Europa, un pipeline de almacenamiento en desarrollo, una regulación que está madurando a ritmo acelerado, especialmente tras el apagón de abril, y una estructura de mercado donde los servicios ancilares aún tienen mucho recorrido por delante. Para una empresa como Entrix, eso no es riesgo; es exactamente el tipo de momento en el que hay que estar.
Entrix está invirtiendo en España a máxima velocidad en tres frentes simultáneos: primero, construyendo un equipo local con profundo conocimiento del mercado ibérico; segundo, desarrollando nuestra propia plataforma como agente de mercado registrado en España, con lo que ganamos autonomía operativa total para ejecutar estrategias de trading sin depender de terceros; y tercero, trasladando a España el conocimiento acumulado en Europa, los algoritmos, los modelos de precio, la red de contrapartes, la experiencia en estructuración de ingresos híbridos. Entrix llega a España con todo eso ya funcionando. Esa es la ventaja de escalar desde una base europea consolidada.
