El PSOE pide anular el juicio por la 'Operación Kitchen' y solicita imputar al PP como "responsable" civil subsidiario
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha pedido la nulidad del juicio por la "Operación Kitchen", que investiga la presunta trama parapolicial para sustraer información al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, a instancias de que se impute al partido, liderado ahora por Alberto Núñez Feijóo, como "responsable" civil subsidiario. Así lo ha solicitado la abogada de la formación en el inicio del juicio ante la Audiencia Nacional.
El procedimiento oral tendrá que vislumbrar si, tal y como asegura la Fiscalía, los imputados Jorge Fernández Díaz, en su condición de ministro del Interior, Francisco Martínez Vázquez, como secretario de Estado de Seguridad, y Eugenio Pino Sánchez, Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, idearon esta «operación de inteligencia» para «evitar que el materia, eventualmente, incriminatorio para el PP y sus dirigentes, fuera formalmente aportado al procedimiento judicial que se seguía en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional».
Para el PSOE, esta operación es "uno de los episodios más graves de la democracia española". Según fuentes socialistas, el caso "no se trata de un hecho aislado, sino de una operación organizada desde el poder para encubrir otros casos de corrupción". "El PP tapando al PP con los aparatos del Estado", señalan.
"Para entender lo que es el PP, basta con mirar Génova 13 planta por planta. En el primer piso: los sobres de la Gürtel , el primer partido condenado por corrupción en la historia de España. En el segundo piso: el Ministerio del Interior destruyendo las pruebas de esa corrupción . En el tercer piso: el Ministerio de Hacienda investigado por vender el BOE . Tres plantas. Un mismo edificio. Un mismo método", apuntan desde Ferraz en un comunicado, aunque sin hacer, eso sí, referencia a los casos de corrupción que rodean al PSOE y que también serán juzgados esta misma semana con el inicio del juicio por el 'caso Koldo'.
Asimismo, acusa al Partido Popular de seguir una estrategia similar en diferentes situaciones relacionadas con presuntas irregularidades.
Frente a este relato, los imputados defienden su inocencia. En uno de los escritos de defensa, el letrado del exsecretario de Estado de Seguridad de Interior asegura que «no existe ningún documento o testimonio que demuestre que existió una operación llamada Kitchen, salvo las publicaciones aparecidas en prensa años antes de iniciarse la investigación y en plena campaña de las elecciones generales de 2015».
Y, añade, que esto «hace suponer que la filtración de tal operativo no se hizo precisamente con ánimo de beneficiar al Partido Popular, sino todo lo contrario».
Además, según el mismo escrito, Martínez «no impartió ni recibió instrucción alguna, ni tuvo conocimiento de ninguna operación “parapolicial” llamada “Kitchen”, realizada con fines espurios o dirigida a destruir pruebas de ningún procedimiento».
La defensa sostiene también que, después de cinco años de instrucción, no se han acreditado aún cuáles fueron las pruebas que, supuestamente, se sustrajeron a Bárcenas. Además, explica que no se pudo cometer un delito de encubrimiento, tal y como acusa la Fiscalía, porque no se concreta «ni qué delitos se encubrieron ni qué dirigentes del Partido Popular se beneficiaron» de ello.
La misma línea de defensa sigue el exministro de Interior, que en numerosas ocasiones, ha negado que se ejecutara una operación ilegal y que nunca ha habido «datos objetivos» que permitan inferir que tuvo alguna responsabilidad en el supuesto espionaje al extesorero del PP. De hecho, asegura que no hay ningún indicio «racional» y sólido que ampare la imputación de su cliente y que todo son meras «conjeturas y sospechas derivadas de su condición de ministro del Interior».
