La ofensiva cántabra para eliminar símbolos franquistas
Hace un año, la Fiscalía Delegada de Derechos Humanos y Memoria Democrática dio un mes de plazo para aprobar la retirada de las placas de las calles con connotaciones al régimen de Franco en Santander.
De este modo desaparecieron de las calles por decisión del Ayuntamiento del PP generales que estuvieron a las órdenes de Franco como Fidel Dávila, Alonso Vega y Moscardó; el nombre de emblemáticas batallas de la Guerra Civil, como las de Brunete y Belchite, o ases de la aviación como García Morato o Carlos Haya.
Además, y en cumplimiento de lo dispuesto por la Ley de Memoria Democrática, el Pleno municipal revocó los títulos y distinciones otorgadas a Francisco Franco y Luis Carrero Blanco. Así, cincuenta años después de su muerte, Franco dejaba de ser Alcalde Honorario, perdía la Medalla de Oro, las Llaves de la ciudad y una Placa de Oro y Brillantes al Mérito en la Reconstrucción de Santander.
La misma Fiscalía instó meses después a la eliminación del monumento a Carrero Blanco en Santoña, obra Juan de Ávalos –autor de la «Piedad» y el resto de las grandes tallas del Valle de los Caídos, con su conjunto de Tenerife bajo amenaza–.
Otros municipios cántabros requeridos por la entidad fueron Bárcena de Cicero, Camargo, Colindres, Comillas, Corvera de Toranzo, Medio Cudeyo, Piélagos, Potes, Ribamontán al Mar, Ribamontán al Monte, San Roque de Riomiera, Selaya, Suances y Villacarriedo.
Los ayuntamientos que siguen sin responder son Villacarriedo, Ribamontán al Mar, Medio Cudeyo, Selaya, Ribamontán al Monte, Comillas y Santoña.
Ahora, Cantabristas Piélagos ha instado al Ayuntamiento a proceder a la retirada de los vestigios franquistas que aún quedan en el municipio.
Además, han pedido información para conocer si ya hay presupuesto asignado y fecha acordada para retirar la simbología franquista de la Iglesia de Santa Eulalia de Liencres y del puente medieval de Oruña, tal y como ha exigido la Fiscalía de Memoria Democrática y recoge Tercera Información.
El consistorio de Piélagos no se ha opuesto a la petición, pero aún no ha concretado cómo y cuándo se procederá a su retirada.
Ambos vestigios señalados como "fascistas” se encuentran en terrenos privados, pero el Ayuntamiento es el responsable legal de su retirada para hacer cumplir la Ley de Memoria Histórica, por lo que, de no proceder a ello, podría ser multado, según la normativa vigente.
