Takenos: una billetera sin fronteras al servicio de la gente
Bolivia vive un momento de creciente adopción de herramientas digitales. Las finanzas no son la excepción. La población está cada vez más conectada y ávida de encontrar respuestas más allá de las fronteras del sistema tradicional. En ese contexto irrumpió Takenos, una fintech argentina fundada en 2022 que, en poco más de tres años, expandió sus operaciones a más de 20 países y facilitó transacciones por más de $us 500 millones. Con más de 280.000 usuarios activos en Bolivia, la plataforma se posiciona hoy como la billetera digital más activas del país.
Al frente de esa apuesta en territorio boliviano está Gonzalo Ostria, un ejecutivo formado en el sistema financiero tradicional del país, con experiencia en banca privada y en la dirección de empresas del sector. Su trayectoria —que incluye cargos en entidades vinculadas a la Asociación de Bancos Privados de Bolivia— lo sitúa como un puente entre el mundo financiero convencional y el ecosistema fintech que Takenos representa. Ahora, como Country Manager de la compañía en Bolivia, Ostria lidera la consolidación local de una plataforma que acaba de cerrar una ronda de inversión respaldada por fondos de Silicon Valley y que apunta a convertirse en infraestructura financiera de referencia para freelancers, emprendedores, comercios y bolivianos en el exterior. En esta entrevista exclusiva con Energías & Negocios, de La Razón, explica por qué Bolivia es un mercado prioritario, qué cambió con la apertura de una oficina local y cuál es la hoja de ruta para los próximos meses.
– Ahora que asume el rol de Country Manager de Takenos en Bolivia, ¿qué lo llevó a tomar la decisión y qué significa para usted este nuevo capítulo?
Vengo de una formación en el sistema financiero, con procesos estructurados y en donde los cambios suelen ser más graduales. Empecé a ver cómo las fintech comenzaban a redefinir la forma en que las personas interactúan con su dinero, especialmente en mercados emergentes.
Lo que me atrajo de Takenos fue justamente eso: una empresa joven, en crecimiento acelerado, que está construyendo infraestructura financiera para resolver problemas en América Latina. La propuesta es construir una capa que conecta a las personas con el sistema financiero internacional, allí donde el sistema tradicional encuentra límites para operar.
Asumir este rol implica estar en la primera línea de esa transformación, ser parte activa de ella, liderando un mercado como Bolivia, donde el potencial de adopción es muy alto y donde la innovación financiera está generando un impacto en la vida de la gente.
– Bolivia tiene una realidad económica muy particular: restricciones cambiarias, escasez de dólares en el sistema bancario formal y un mercado paralelo muy activo. ¿Cómo llegó a entender esa realidad y qué fue lo que más le sorprendió cuando empezaron a operar aquí?
La realidad boliviana no está completamente aislada dentro de la región. Otros países han atravesado momentos de tensión cambiaria o restricciones en el acceso a divisas, con dinámicas que se trasladan al comportamiento del usuario.
Lo que más nos sorprendió fue la velocidad con la que las personas adoptaron soluciones digitales cuando encontraron una herramienta que realmente resolvía sus problemas. Eso evidencia algo clave: lo que existe es una demanda insatisfecha y una alta apertura a nuevas tecnologías cuando estas generan valor inmediato.
– A un año de la llegada de Takenos al país, ¿cuáles son los números o hitos que más lo enorgullecen? ¿Qué fue lo que más les costó lograr?
En este primer año, los hitos que más nos enorgullecen combinan crecimiento, adopción y evolución de producto. A nivel regional, 2025 fue un punto de inflexión para Takenos: anunciamos una ronda de inversión de 5 millones de dólares, a la que luego se le sumó una extensión de 5 millones más de parte de los inversores. Sumamos más de 400.000 nuevos usuarios. Tenemos presencia activa en 4 países y dos más en proceso, además de usuarios en más de 50 países del mundo. Hemos registrado un crecimiento superior al 233 % interanual en volumen operado. Además, más de 100 empresas hoy forman parte del ecosistema de Takenos para gestionar sus finanzas de forma más eficiente.
En Bolivia, ese crecimiento se traduce en un posicionamiento claro: hoy somos la aplicación financiera número uno en nuestro segmento, con una base de usuarios activa que crece mes a mes. A esto se suma la consolidación operativa, con la apertura de nuestra oficina local y el crecimiento del equipo, lo que refuerza nuestro compromiso con el país.
En paralelo, hemos avanzado en el desarrollo de producto con funcionalidades que responden directamente a las necesidades del usuario. Lanzamientos como la opción de pago con QR en la región, soluciones de rendimiento, nuevas tarjetas como la TakeCard para pagos internacionales y desarrollos en infraestructura financiera forman parte de una evolución constante de la plataforma.
Takenos se está consolidando como una herramienta que utilizan creadores de contenido, emprendedores, comercios y empresas para operar en entornos internacionales. Es dinero que circula, pagos que se ejecutan y operaciones que no se detienen.
El principal desafío en este proceso no ha sido la adopción —que ha sido rápida— sino acompañar ese crecimiento con educación financiera y claridad en el uso de herramientas digitales para que sean intuitivas. Ahí es donde seguimos enfocados: no solo en escalar, sino en mejorar la experiencia día a día para asegurar que cada usuario entienda y aproveche el valor completo de la plataforma.
– Takenos se posiciona como la billetera digital más descargada en Bolivia. ¿Cómo explican ese crecimiento?
Cuando una solución realmente simplifica procesos y resuelve necesidades concretas, termina imponiéndose de forma natural por sobre las barreras que puedan existir, incluso aquellas asociadas a hábitos instalados.
En América Latina existe una necesidad creciente de operar financieramente entre países con facilidad, y Takenos responde directamente a esa demanda. Al ofrecer herramientas que facilitan el acceso a dólares digitales, los pagos internacionales y la gestión del dinero en entornos globales, el producto encuentra rápidamente su espacio en el mercado.
Además, hay un factor cultural determinante. Takenos es una empresa sudamericana, desarrollada desde la comprensión de las dinámicas propias de la región. Entendemos el lenguaje y cómo se comporta el usuario latinoamericano, cuáles son sus desafíos cotidianos y qué tipo de soluciones valora. Esa cercanía permite diseñar un producto más alineado con la realidad local.
En ese contexto, el crecimiento es orgánico. Es el resultado de una propuesta que conecta con las necesidades de las personas y de una tecnología que, en la práctica, termina redefiniendo la forma en que las personas gestionan su dinero.
– Takenos cerró una ronda de USD 10 millones liderada por fondos de Silicon Valley. ¿Por qué Bolivia figura como uno de los destinos prioritarios de esa inversión, y qué cambia concretamente para el usuario boliviano a partir de ahora?
Bolivia se ha consolidado como un mercado prioritario dentro de la estrategia regional de Takenos por una combinación de factores: una rápida adopción digital, una necesidad clara de soluciones financieras más eficientes y un usuario que está cada vez más conectado con la economía global.
La reciente inversión nos permite acelerar esa apuesta en distintos frentes. Por un lado, estamos fortaleciendo nuestra red local a través de alianzas estratégicas con actores clave del ecosistema empresarial y organizaciones que impulsan el desarrollo económico. Estas alianzas nos permiten acercarnos más al usuario, entender mejor sus necesidades y generar soluciones más integradas.
Hemos avanzado en acuerdos con empresas del sector privado, como la reciente alianza con Honda Autobol, que refleja cómo Takenos empieza a integrarse en dinámicas comerciales más amplias dentro del país.
A nivel operativo, la inversión está destinada a ampliar el equipo local, fortalecer capacidades y sentar las bases para una presencia más estructurada en Bolivia, lo que incluye una mayor cercanía con el mercado y una ejecución más ágil.
En paralelo, seguimos invirtiendo en desarrollo de producto. La evolución de Takenos no se limita a una billetera digital, sino a la construcción de un ecosistema que conecta pagos, tarjetas y herramientas financieras globales en una sola plataforma.
Para el usuario boliviano, esto se traduce en una experiencia más robusta, más funcionalidades y una red cada vez más amplia de posibilidades para operar sin fricciones, tanto a nivel local como internacional.
– La apertura de una oficina comercial en Bolivia es una señal clara de apuesta por el país. ¿Qué van a hacer desde esa oficina que no podían hacer operando de forma remota?
La apertura de una oficina comercial en Bolivia marca un punto de inflexión en la operación de Takenos en el país. No se trata solo de una presencia física, sino de la consolidación de una estrategia de largo plazo que busca profundizar la relación con el mercado local.
Tener equipo en territorio nos permite operar con mayor cercanía, entender de forma más directa las dinámicas del usuario y responder con mayor agilidad a sus necesidades. Esto impacta tanto en la experiencia del cliente como en la capacidad de desarrollar soluciones más adaptadas al contexto boliviano.
Además, la oficina nos permite fortalecer la atención al cliente y brindar un soporte más cercano, algo clave en una etapa donde la adopción sigue creciendo y es importante acompañar al usuario en el uso de la plataforma.
También facilita una mayor cercanía con el ecosistema local, permitiéndonos interactuar de forma más directa con usuarios y aliados, entender mejor sus necesidades y ajustar la operación en función de eso.
En ese sentido, la presencia física no responde solo a una necesidad operativa, sino a mejorar la experiencia del usuario y consolidar una relación más directa con el mercado boliviano.
– El boliviano que usa Takenos hoy, ¿quién es? ¿Qué problema concreto le resuelve la app en su vida cotidiana?
Nuestro usuario es diverso, pero hay perfiles claros: freelancers, profesionales que trabajan para el exterior, comercios, bolivianos en el extranjero que desean mandar dinero a sus familias, viajeros, emprendedores digitales y personas que necesitan acceder a dólares o realizar pagos internacionales.
Takenos les permite recibir pagos del exterior, gestionar su dinero en dólares digitales y operar globalmente sin depender de las limitaciones del sistema tradicional.
– La TakeCard ya llegó físicamente a La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. ¿Cuáles son los próximos pasos en términos de producto o cobertura específicamente para Bolivia?
El siguiente paso para Takenos en Bolivia es consolidar un ecosistema cada vez más completo, donde el usuario no solo pueda acceder a herramientas financieras, sino resolver integralmente su relación con el dinero, tanto a nivel local como internacional.
En términos de cobertura, estamos enfocados en expandir la disponibilidad de la TakeCard hacia más ciudades y regiones del país, acompañando el crecimiento de nuestra base de usuarios fuera de los principales ejes urbanos. La idea es que cualquier persona, sin importar su ubicación, pueda acceder a las mismas capacidades financieras.
Pero el crecimiento no es solo geográfico, también es funcional. Recientemente lanzamos una nueva solución basada en enlaces de cobro (TakeLink) que permite a los usuarios recibir dinero del exterior de forma mucho más simple. A través de este sistema, una persona puede generar un link desde la app y compartirlo por canales como WhatsApp o correo, eliminando la necesidad de que quien envía el dinero tenga que registrarse o pasar por procesos complejos.
Este tipo de funcionalidades responde directamente a una realidad regional: millones de personas en América Latina dependen de ingresos que cruzan fronteras, ya sea por trabajo remoto, remesas familiares o actividades comerciales. Simplificar ese flujo es una prioridad para Takenos.
Además, el ecosistema sigue ampliándose en términos de medios de pago y recepción: transferencias bancarias desde Estados Unidos y Europa, pagos con tarjeta, criptomonedas, QR y transferencias dentro de la plataforma, lo que permite una experiencia mucho más flexible y adaptada a distintos perfiles de usuario.
En paralelo, estamos trabajando en nuevas verticales de producto que apuntan a integrar aún más servicios financieros en una sola experiencia, incluyendo soluciones que próximamente se anunciarán en torno a inversión y gestión de valor.
En definitiva, el foco está en evolucionar de una billetera digital a una infraestructura financiera completa, donde Takenos no solo facilite pagos, sino que habilite nuevas formas de operar y crecer dentro de la economía global.
– Bolivia tiene un ecosistema fintech todavía incipiente comparado con Argentina o Brasil. ¿Lo ven como una ventaja o como un desafío?
Es ambas cosas. Es un desafío porque implica construir mercado, educar al usuario y operar en un ecosistema financiero en evolución. Pero también es una ventaja porque hay espacio para innovar y posicionarse.
Para que el ecosistema madure, es clave avanzar en la promoción de inclusión financiera digital. La colaboración entre el sector público y el privado será determinante.
– ¿Qué le diría a un boliviano que todavía no conoce Takenos y duda en confiarle su dinero a una aplicación?
Le diría que está bien ser prudente con el manejo de su dinero. Cualquier empresa que no sepa responder dudas con claridad no merece la confianza del usuario.
Takenos opera dentro de los marcos regulatorios formales de cada país. Tenemos las mismas obligaciones de control y reporte que cualquier actor que maneja fondos de usuarios.
Además, la seguridad de Takenos forma parte de todo un ecosistema. Trabajamos con infraestructura global y proveedores especializados (como Fireblocks para custodia, Chainalysis o SumSub para prevención de fraude y validación de identidad) que operan con estándares internacionales, auditorías y controles permanentes.
Cumplimos con normas estrictas de privacidad: los datos se usan únicamente para operar y cumplir regulaciones, con accesos restringidos y bajo estándares internacionales de protección. En definitiva, Takenos construye seguridad dentro de un gran ecosistema de tecnología global y con procesos de seguridad robustos. Esa es la base sobre la que construimos confianza todos los días con nuestros usuarios en Bolivia.
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