CaixaBank mantiene sus previsiones pese tensiones geopolíticas y eleva al 6% su crecimiento anual
CaixaBank ha revisado al alza los objetivos marcados por el plan estratégico, al observar un "mar de fondo más favorable" de lo anticipado, a pesar de la "incertidumbre" que genera el conflicto en Oriente Medio. Así lo ha señalado el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, que ha defendido en la junta general ordinaria de accionistas celebrada en Valencia, que permitido los "crecimientos bastante superiores a los previstos" han consolidado la "solidez financiera" de la entidad gracias al "impulso de la actividad comercial, que ha permitido amortiguar los efectos de la caída de tipos de interés".
Con un beneficio de 5.891 millones de euros en 2025, el primero de su hoja de ruta a tres años, el banco ha elevado desde el 4% hasta el 6% el objetivo de crecimiento medio anual hasta 2027, la ratio de morosidad se reducirá hasta el 1,75 %, en lugar del 2% inicial y la rentabilidad sobre recursos propios tangibles superará el 18%, frente al 15% previsto en el plan original. También ha destacado que el grupo alcanzó los 20,7 millones de clientes en España y Portugal y elevó su volumen de negocio un 6,9%, hasta los 1,108 billones de euros, con unos recursos de clientes que se situaron en 731.936 millones de euros, un 6,8% más, mientras que la cartera de crédito sano creció un 7% hasta los 376.182 millones. "El año que acabamos de cerrar supone un paso firme en la ejecución de nuestro plan estratégico", ha destacado el consejero delegado.
La junta ha confirmado que el plan de distribución de dividendos para 2026 prevé mantener un 'payout' en efectivo de entre el 50% y el 60%, incluyendo un dividendo a cuenta en noviembre de ese año de entre el 30% y el 40% del beneficio neto del primer semestre. Asimismo, CaixaBank contempla la distribución adicional de capital por el exceso de la ratio CET1 por encima del 12,5%. En concreto, los accionistas han aprobado el reparto un dividendo en efectivo total a cargo de 2025 de 3.499 millones de euros, unos 400 millones por encima respecto a 2024, un 15% más. Este pago, sumado a los 16,79 céntimos ya abonados en diciembre, la retribución total correspondiente al pasado ejercicio alcanzó los 50 céntimos de euro bruto por acción, lo que supone destinar el 59,4% del beneficio neto consolidado al accionista. El valor de la acción se duplicó en un año, desde los 5,24 euros hasta los 10,45 euros.
El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, ha confirmado que en el primer tercio del plan estratégico se han superado "ampliamente" los objetivos marcados, gracias al "dinamismo del crédito, el crecimiento de los recursos, la reducción de la morosidad y la capacidad de generación de capital y liquidez". Pese a que ha advertido del impacto del conflicto en Oriente Medio porque se alteran las perspectivas de la economía española, el grado de afectación "dependerá de la duración del conflicto y sus consecuencias. La estrategia de seguridad de Estados Unidos y su agenda exterior añaden continuamente incertidumbre. Son factores determinantes en la evolución de la economía mundial y la estabilidad de los mercados financieros globales". Asimismo ha reconocido que la confrontación geoeconómica entre potencias "es la mayor amenaza para la estabilidad global" y es "sinónimo de riesgos económicos, inflación, reducción del comercio, afectación a las cadenas de suministros y volatilidad en los mercados financieros".
