Tienen más de 40, fueron a Picnic y dijeron una fuerte verdad que pocos dicen sobre el evento
A eso de las 3:30, el Centro de Eventos Pedregal ya era un llenazo. Aunque todavía no había gran atracción en las tarimas principales de Picnic 2026, miles caminaban de aquí hacia allá sin mayor destino, en una escena más parecida a la de un hormiguero que perdió a su reina.
La conclusión fácil era decir que esa marea estaba compuesta únicamente de jóvenes sedientos de reguetón y fiesta, pero esa afirmación está más que sesgada. Porque también, a pesar de ser menos, varios que pasaban las cuatro décadas disfrutaban del esperado festival.
Así, Maru y Wilson, de 43 y 45 años, rondaban festivos entre la muchedumbre, con su bebida en la mano y la sonrisa tatuada. Ellos son amigos desde hace mucho años y están hoy, en Belén, principalmente por él.
Wilson cuenta que al ver a Juanes, Christina Aguilera, los Enanitos Verdes y otros artistas en cartelera, no dudó en comprar entrada e invitar a su amiga, quien accedió feliz. Sin temor a ningún prejuicio, los vecinos de Alajuela afirman con contundencia que no les importa si alguien considera que Picnic es solo para muchachos.
“No nos molesta, para nada. La música no tiene edad, básicamente, y la fiesta tampoco (risas)” asegura Wilson, a lo que Maru acota con humor: “Estamos en los nuevos 20″.
Los dos vuelven a perderse entre el tumulto y, a tan solo a unos cuantos metros, aparecen sentados una pareja que pasa el calor con unas cervezas, en espera de algún concierto.
Son Osiris e Iván, ambos de 53 años, y pareja desde hace un tiempo. La historia de ellos es algo distinta a la anterior, pues juntos hicieron un cuidadoso análisis y decidieron que esta era la mejor fecha para asistir a Picnic.
Los dos anhelan los conciertos de Juanes y Los Enanitos Verdes; aunque el gusto de él se amplía desde Bomba Estéreo hasta Christina Aguilera. Además, la pareja reafirma que este tipo de festivales son una oportunidad única.
Posteriormente, Iván descubrió su brazo y mostró como sello de su amor por la música en vivo, una gran cantidad de brazaletes de anteriores conciertos.
“A mí la música me gusta, pero me gusta mucho el detrás de la música, el cómo se hace. La primera forma de ver eso es en vivo. La música en vivo jamás va a compararse con la música en estudio porque en estudio hay muchas facilidades. Claro. En una tarima el que es bueno es bueno“, comentó el hombre de 53 años.
