El insólito caso del gato que cruza “ilegalmente” la frontera entre EE UU y Canadá… y nadie puede pararlo
Louis Vuitton, un gato que vive en Surrey, en la Columbia Británica, cruza casi a diario la frontera entre Canadá y Estados Unidos para cazar y regresa después a casa con sus presas.
Así lo ha contado su dueña, Deb Tate, en una historia que se ha hecho viral y que incluso ha provocado una respuesta irónica de las autoridades fronterizas canadienses.
El animal, que cumplirá seis años en julio, vive en una zona pegada al límite con el estado de Washington. Según su propietaria, el gato cruza “casi a diario”, a pesar de las numerosas señales que advierten de que pasar a Estados Unidos fuera de los puntos autorizados es ilegal.
El gato que ignora la frontera y se hace viral
Tate explica que suele cazar serpientes y ratones en territorio estadounidense y que después los deja en las puertas de las casas al regresar a Canadá. La dueña bromea con que “seguro que no declara nada” y añade que el gato “hace alarde de su imprudencia”.
La historia dio un paso más cuando la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá confirmó que conocía el caso y respondió con humor. En un comunicado, el organismo describió al animal como un “saltador fronterizo de cuatro patas” y, manteniendo ese tono irónico, llegó a sugerir que solicitara una tarjeta de viajero frecuente.
La anécdota se ha difundido rápidamente en redes sociales, donde muchos usuarios han celebrado la libertad con la que el gato cruza la frontera. Algunos destacan que “los gatos son ingobernables”, bromean con que actúa en nombre de “Cats Without Borders” o lo definen como “un hombre internacional de misterio”.
Otros ironizan con que el animal no tiene que preocuparse por aduanas ni controles y señalan que, más allá de las señales, ambos lados de la frontera son prácticamente iguales.
La frontera entre Canadá y Estados Unidos es una de las más largas del mundo y atraviesa zonas urbanas, rurales y boscosas. En lugares como Surrey, donde las viviendas están muy cerca del límite, la división puede reducirse a simples señales, lo que facilita que un animal doméstico cruce sin dificultad.
